El Cristo
de la Vera-Cruz de Umbrete pasa por ser una de las imágenes procesionales más
extrañas e intrigantes de la provincia de Sevilla. Procesiona por las calles de
la localidad aljarafeña en la noche del Jueves Santo, acompañado por la Virgen
de los Dolores, obra del XIX atribuida a Gabriel Astorga. El Viernes Santo se
realiza devoto viacrucis con la talla del crucificado.Como culminación de los actos de Semana
Santa, el Sábado Santo procesiona nuevamente la talla de la Virgen de los
Dolores, en esta ocasión acompañando al Santo Entierro de Cristo, obra
relativamente reciente del trianero José Antonio Navarro Arteaga que se dispone
sobre el mismo paso que portó al crucificado el Jueves Santo.
El
crucificado de la Veracruz es talla anónima ejecutada probablemente de mediados
a finales del siglo XV. Presenta la llaga del costado, lo cual nos habla de un
Cristo muerto, mas los ojos permanecen abiertos y ambas manos extienden los
dedos índice y corazón en gesto de bendición. El rostro, de “Cristo abuelo” y
facciones envejecidas, no deja de presentar unos rasgos agradables que lo dotan
de una impresión venerable, estableciendo comunicación con el fiel a través de
la mirada que parece fijar en él desde la altura de su cruz. El canon general
de la anatomía (apenas esbozada pero trabajada) es arcaicista, con un torso de
recortadas dimensiones mientras la cabeza presenta una notable disimetría,
siendo de mayor tamaño que el natural. El vientre aparece hinchado y destaca la
rotundidad del deltoides y trapecio, así como la articulación del hombro. El
sudario, corto y de sencillo trazado, con pliegues levemente esbozados, se
anuda al lado izquierdo.
La
temprana época en que fue ejecutada la talla de la que hablamos, acompañada por
los extraños y peculiares rasgos que presenta, hacen ciertamente difícil
establecer ya de por sí no solo una fecha concreta de elaboración (que incluso
podría extenderse desde mediados del XV hasta principios del XVI) , sino que
también hace complicado establecer una procedencia geográfica o encuadre dentro
de un movimiento artístico concreto. Desde lo flamenco hasta la copia autóctona
de un modelo preexistente, desde un maestro de tierras ajenas a lo andaluz
hasta un modelo ejecutado por un religioso de cara a ilustrar su mensaje
evangelizador, todo parece ser posible con la talla de esta imagen bajo la luz de los
escasos conocimientos de servidor, así que por lo que al autor de este artículo
respecta, me atendré a su genérica descripción como anónima de la segunda mitad
del siglo XV.
La talla
procesiona y se dispone en el interior de la Parroquia de Nuestra Señora de
Consolación sobre una cruz de sección cilíndrica, aunque poseyó con
anterioridad una cruz verde arbórea. Se adita en la actualidad con potencias y
corona de espinas de orfebrería, si bien también llegó a tener pelo natural y
sudario de tela. Fue restaurado en la década de 1980 por José Rivero Carrera,
quien retalló la cabellera y el sudario de la talla.
Contemplación del patrimonio artístico y aprecio del verdadero valor que posee la imaginería andaluza y española. Viajar para conocer y apreciar como lema, si es cofrade o aunque no le guste la Semana Santa.
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