Mi?rcoles, 09 de mayo de 2012

Pasional, puro: expresión cruda de la genialidad artística extraída a golpes de gubia de la madera en un alarde de destreza técnica, nacida del saber que nunca le fue transmitido por el academicismo de ningún tratado, sino del genuino ingenio que la observación de los clásicos le transmitieron y fueron pulidos en el taller de Sebastián Santos Rojas, su maestro. Así, desde la humildad de sus orígenes carmonenses, con el refinamiento técnico aportado por su experiencia en el taller de un purista de las formas como Santos Rojas y con los conocimientos aportados por las amistades que desarrolló durante su estancia en Sevilla, entre los que se encontraban médicos y forenses, que sin duda ayudaron a perfeccionar sus conocimientos de anatomía y tanatología, desarrolló su obra Francisco Buiza Fernández, siempre con el sevillano Cristo del Amor en la retina, al cual calificaba como su único modelo.

 

Hoy día, con su legado escultórico cada vez más revalorizado por el poso que los años y la justicia otorgan a los verdaderos maestros, lejanos y silenciados por la rotundidad de su obra las voces que le acusaron de mero imitador de Juan de Mesa calificando su obra de desagradable, forzada y repulsiva, las imágenes del escultor de Carmona alcanzan su verdadera valoración dentro del patrimonio de nuestras hermandades como obras cumbre de primer nivel, dignas de ser contempladas como si hubiesen sido paridas en pleno siglo de oro de las artes españolas.

 

Abrumadora y de gran tamaño (1,80 m.), María Santísima de la Concepción Inmaculada posee todas las características clásicas del arte de Buiza. De Rasgos marcados y contrastados, la tensión típica en la ejecutoria de este escultor nos muestra el dolor de la Madre de forma directa, cruda. El alma de María parece desgarrarse de pena a la vez que la del fiel que la contempla. Sus brazos abiertos, sus grandes y expresivas manos, magistralmente gubiadas, parecen querer abrazar al fiel buscando el consuelo; transmitiéndolo a su vez. Los ojos parecen contener todo el quebranto, toda la tristeza y amargura de la Madre en el Calvario,  que solo las finas carnaciones que el diestro pincel aplicó sobre su efigie parecen dulcificar; es esta una pena que no necesita recurrir a ningún artificioso recurso teatral ni aplique superpuesto para lograr su transmisión.

 

Belleza “buicesca”, personal, sin caer en el apastelamiento ni en una cándida idealización aniñada para resultar patente. Equilibrio estético y expresivo que rebosa unción divina y es que, no hay duda alguna cuando uno se haya ante una talla de don Francisco Buiza de que se haya ante la Madre o el Hijo de Dios. El mensaje es directo, la presencia de sus imágenes apabullante. El fiel o mero espectador no tiene ojos para nada más: la obra parece llenar todo el espacio, expandirse y clamar a gritos su mera presencia; asombrar y colmar toda atención. Enorme grandilocuencia que huye de lo grotesco y forzado para entrar en el terreno de lo divino mediante el asombro.

 

Pocas obras de Buiza podemos considerar de escaso interés. A pesar de quien ve en él una repetición de modelos no hay dos obras idénticas en la factura de este genial escultor: todas son personales, únicas. Baste ver el genial catálogo de interpretaciones de María dolorosa que efigió para la ciudad de Cádiz, en la cuales dejó patente su magisterio personalizando cada titular con un toque de genio reflejado en cada pequeño detalle, en aquellos que verdaderamente suponen la diferencia entre el toque maestro de un genio y un acabado vulgar. Grandes y de valía incalculable resultan sus obras magistrales, aquellas que pasarán a la historia por su impresionante calidad a pesar de que muchos ven en ellas exceso e histrionismo. El Yacente de Coria del Río, la Coronación de Espinas de Córdoba, el Cristo de la Vera+Cruz de Pilas o el de la Sangre de Sevilla claman su sitio en la historia de la imaginería, claman respeto y admiración.

 

María Santísima de la Concepción Inmaculada fue gubiada por Francisco Buiza Fernández en 1974, siendo donada en 2007 a la Parroquia de Santiago de Écija por la Asociación Anav, entidad de carácter religioso dedicada a la atención de personas con problemas económicos, sociales o de enfermedad desde su sede en la Puebla del Río. Restaurada por el astigitano Agustín Martín de Soto, se bendijo en 2008, siendo trasladada a la Capilla de Santa Ángela de la Cruz años después como titular de la corporación conocida popularmente como “El Olivo”, que ha sido reconocida como Agrupación Parroquial recientemente. El titular cristífero de la corporación, bajo la advocación del Amor, representa el momento en que Jesús es prendido en el Huerto de los olivos y es obra (de notoria calidad) de Juan Manuel Miñarro. Buena partida para este reciente movimiento cofrade la de cuidar la calidad de los titulares a los que van a rendir culto, en este caso ambos de extraordinaria calidad. Desde este blog sean extensivos mis deseos de prospero porvenir y sapiencia futura para ser depositarios de este enorme patrimonio artístico en forma de imágenes titulares que poseen.

 

Rogelio Rubio Segura


Publicado por cautivoservita @ 14:12  | Siglo XX
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Publicado por Invitado
Martes, 19 de junio de 2012 | 21:26

Enhorabuena por el articulo publicado sobre Buiza y la Virgen de la Concepción, ha sido una grata sorpresa encontrármelo por casualidad. Soy Agustín Martín y agradezco tus palabras de aliento en nuestro futuro y me alegra que nuestras imágenes te gusten y reconozcas su valía y potencial... gracias a ellos estamos viviendo un camino de Fe impresionante. un saludo

Publicado por Invitado
Lunes, 07 de enero de 2013 | 22:14

Creo que cuando se habla de una persona tenga el rango de profesion que sea y mas cuando se habla de este artista y maestro de la gubia (Francisco Buiza).Hay que estar mas documentado pues se puede entrar en la de malogia de no saber lo que se dise o se escribe,pues lo que se escribe aqui de este escultor se puede definir como pobrerino y solo aparece reingrandeciendo la bellisima imagen de Maria Santisima de la Concepcion Inmaculada (Ecija).En definitiva hay que estar mas documentado y saber lo que se escribe.