<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="0.91">    <channel>        <title>Pasión y Gubia</title>        <description><![CDATA[Contemplación del patrimonio artístico y aprecio del verdadero valor que posee la imaginería andaluza y española. Viajar para conocer y apreciar como lema, si es cofrade o aunque no le guste la Semana Santa.cautivoservita@yahoo.com]]></description>        <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Fri, 24 Apr 2009 12:16:01 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>Santísimo Cristo del Perdón (Alcalá de Guadaíra)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/12/00019-santisimo-cristo-del-perdon-alcala-de-guadaira.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><img src="http://fotos.subefotos.com/ac28d87af6af33caa8cace8483ae81e4o.jpg" /><br /><br /><span style="color: #ffffff;">Qui&eacute;n estas l&iacute;neas escribe, como bien habr&aacute; podido averiguar el lector m&aacute;s o menos frecuente de los art&iacute;culos que en este blog se exponen, es nativo de la localidad sevillana de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra. Llegado un momento, sab&iacute;a que me encontrar&iacute;a ante la nada sencilla tarea de seleccionar entre las obras que reciben culto en mi localidad una talla que mostrar a trav&eacute;s de esta ventana virtual y que, m&aacute;s all&aacute; de una filiaci&oacute;n devocional basada en mi pertenencia a una corporaci&oacute;n, resultara plena de personalidad y caracter&iacute;sticas &uacute;nicas que le otorgaran especial valor, peculiar singularidad e inter&eacute;s. En lugar de conducir la mirada del lector hacia una obra de nuestro entra&ntilde;able maestro oriundo Manuel Pineda Calder&oacute;n, autor de varias tallas hacia quien servidor profesa la mayor de sus devociones, y cuyas imaginer&iacute;a compone el gran grueso de la obra procesional alcalare&ntilde;a; dejando a un lado obras de autores como Manuel Mi&ntilde;arro L&oacute;pez o Antonio Illanes Rodr&iacute;guez, por cuyo magisterio servidor profesa aut&eacute;ntica veneraci&oacute;n, decid&iacute; comenzar el paseo virtual por mi localidad natal a trav&eacute;s de la talla del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n, obra de Augusto Morilla Delgado, la imagen m&aacute;s cercana a mi residencia, estando establecida la corporaci&oacute;n que le da culto en la parroquia de mi collaci&oacute;n.</span><br /></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/34c1f3765343d3dc7145ab2952e46079o.jpg" /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;"> </span></span></span></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="color: #ffffff;">La hermandad alcalare&ntilde;a de El Perd&oacute;n reside can&oacute;nicamente en la Parroquia de la Inmaculada Concepci&oacute;n, realizando su estaci&oacute;n de penitencia el Martes Santo. M&aacute;s all&aacute; de la eterna coletilla de &ldquo;joven corporaci&oacute;n&rdquo; que se ha usado durante a&ntilde;os como apelativo hacia la hermandad del barrio de &ldquo;El Instituto&rdquo;, con casi ya veintitr&eacute;s a&ntilde;os desde su aprobaci&oacute;n como Hermandad de Penitencia y perfectamente asentada y despojada de la juventud relativa que le confer&iacute;a el ser la &uacute;ltima de las hermandades alcalare&ntilde;as fundadas, titulaci&oacute;n esta que todos esperamos pronto pase a honrar otra joven corporaci&oacute;n cuya gestaci&oacute;n se haya ya pr&aacute;cticamente completa para su aprobaci&oacute;n oficial, afronta el futuro con un afianzado presente y una progresiva mejora de su patrimonio. En el primer paso de la corporaci&oacute;n e iluminado por candelabros de guardabrisas (anteriormente por hachones) procesiona la imagen del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n, imagen que traemos hoy hasta estas l&iacute;neas, acompa&ntilde;ado por agrupaci&oacute;n musical. Tras el procesiona Nuestra Se&ntilde;ora de las Angustias, obra al igual que el titular de don Augusto Morilla Delgado, bajo palio de caj&oacute;n y con el acompa&ntilde;amiento musical de una banda de m&uacute;sica.<br /><br /></span></span></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><img src="http://fotos.subefotos.com/ab5294e9eaa9232ed448916ec10a68a2o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">En 1976 se encarga la talla del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n por parte de la corporaci&oacute;n alcalare&ntilde;a, que viv&iacute;a tiempos dif&iacute;ciles y hab&iacute;a de superar complicadas situaciones desde su mismo origen, al joven escultor Augusto Morilla Delgado, cuyo taller se encontraba en Triana. No fueron menos complicadas a&uacute;n las situaciones que el maestro vivi&oacute; hasta que la talla pudo ser finalmente bendecida en 1979. Un grave accidente sufrido por el escultor en los Astilleros de Sevilla mientras trabajaba casi le cuesta la vida y le dejar&iacute;a secuelas, lo cual retras&oacute; considerablemente la ejecuci&oacute;n de la talla. En pleno proceso de recuperaci&oacute;n, Morilla plasm&oacute; sin duda todo su dolor con la fuerza de quien sale de una profunda hondonada vital sobre la madera de un cipr&eacute;s procedente del cementerio de Castilleja de la Cuesta, donada por el due&ntilde;o de un aserradero en memoria de su hijo fallecido. Circunstancias tan dolorosas sin duda contribuyeron para que el magisterio de Augusto Morilla se plasmase sobre la madera con toda la crudeza y personalidad que desborda la obra que tratamos.<br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/efc847574e1c3c21d853fa1a3d9ff9c8o.jpg" /><br /></span></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Se ha usado a lo largo del art&iacute;culo el t&eacute;rmino &ldquo;escultor&rdquo; al referirnos a la figura de Augusto Morilla Delgado y no el de &ldquo;imaginero&rdquo; como en art&iacute;culos anteriores hemos empleado con asiduidad al referirnos a los maestros de la gubia. No es un mero desliz, ya que al hablar del autor de este Cristo del Perd&oacute;n hablamos precisamente de un escultor en el sentido puro del t&eacute;rmino, ya que la obra de Morilla no se circunscribe expresamente a la ejecuci&oacute;n de imaginer&iacute;a de car&aacute;cter religiosa como principal producci&oacute;n de su taller, si no que abunda en la escultura de car&aacute;cter profano pudiendo incluso contemplarse algunas de sus obras en el callejero sevillano en forma de monumento estatuario, alejando al autor de la figura de un imaginero vinculado expresamente a las cofrad&iacute;as y la producci&oacute;n devocional. Este car&aacute;cter queda notablemente reflejado en los rasgos del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n, imagen que a primer golpe de vista escapa de la ortodoxia habitual (y en ocasiones altamente perjudicial) que satura la producci&oacute;n de la imaginer&iacute;a contempor&aacute;nea, rompiendo con c&aacute;nones muy establecidos y reiterados en este &aacute;mbito. La cabeza, de rasgos poco comunes y alejada de tipismos, el sudario que huye del neobarroco imperante y el realismo y naturalidad que desprende una primera contemplaci&oacute;n de la obra son claros rasgos identificativos que la alejan de una ejecutoria cl&aacute;sica.<br /></span></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/401ae604df3d0fd4ed8b49e8c1c36740o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La talla, de grandes dimensiones (m&aacute;s de 1&rsquo;90 metros), clava su mirada en el cielo, expirando como se hace notar que fue encargada a su autor, o bien perdonando como la advocaci&oacute;n de la obra nos sugiere y a servidor siempre le result&oacute; una opci&oacute;n m&aacute;s valida (y menos empleada). La testa se gira hacia la izquierda reposando sobre el hombro, presentando el pelo m&aacute;s corto de lo habitual, apelmazado y pegado al cr&aacute;neo, cayendo sobre la espalda en corta melena. La barba es m&aacute;s rala de lo usual en las representaciones de Ntro. Se&ntilde;or y sin acabar en ca&iacute;da b&iacute;fida como es frecuente. Los p&oacute;mulos muy salientes y la nariz prominente junto a la tonalidad aceitunada de las carnaciones, nos componen unos rasgos hebraicos muy naturales. Los grandes ojos reclaman la atenci&oacute;n del fiel y se clavan en mirada de s&uacute;plica a los cielos. La boca se abre en ademan casi desencajado de dolor. El rostro en general transmite una profunda sensaci&oacute;n de patetismo y sufrimiento, m&aacute;s algo en el conjunto y en la mirada especialmente, la dotan de una espiritualidad y trascendencia que nos habla del car&aacute;cter divino del hombre que contemplamos crucificado.<br /></span></span></span><br />&nbsp;<img src="http://fotos.subefotos.com/b651d675c06622677d09d2187478f5aao.jpg" /><br /></span></span></span><span style="font-family: verdana,geneva;"><br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La anatom&iacute;a es de caracter&iacute;sticas naturales, realista y sin absurdos excesos,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>alejada de toda idealizaci&oacute;n o realce muscular que solo suele conducir a una sobredimensi&oacute;n de la masa muscular, error frecuente en nuestros d&iacute;as y que lleva a transmitir una imagen poco adecuada y una idea antinatural de las obras. El fiel se identifica perfectamente con la talla gracias a esta naturalidad anat&oacute;mica ayud&aacute;ndole a imbuirse en el dolor y el sufrimiento que esta le comunica, reflejado en la tensi&oacute;n de todos los miembros y en unas heridas magistralmente plasmadas, de gran crueldad, toda su comunicaci&oacute;n. Las heridas de los clavos sit&uacute;an una vez m&aacute;s a Morilla como escultor m&aacute;s que como imaginero, al ubicar los clavos que fijan los brazos a la cruz en la articulaci&oacute;n de la mu&ntilde;eca, y no en las palmas de las manos, sin olvidar que la obra fue ejecutada a finales de los a&ntilde;os setenta, no como ejemplos m&aacute;s actuales. Las manos se crispan en adem&aacute;n de agon&iacute;a y parecen querer aferrarse al mism&iacute;simo aire, buscando un apoyo en la cruel tortura. Las mu&ntilde;ecas se desgarran dram&aacute;ticamente, los tendones se tensan y la sangre corre a borbotones, aunque no basa el patetismo general que desprende la talla su transmisi&oacute;n precisamente en la abundancia sanguinolenta, ya que esta solo corre en finos hilos ocasionales y est&aacute; eso si presente con toda crudeza en las heridas. El clavo de los pies est&aacute; m&aacute;s separado del madero horizontal de la cruz de lo frecuente, provocando una gran ca&iacute;da en el madero y mayor verticalidad de los brazos, que transmite sensaci&oacute;n de angustia y agon&iacute;a. La espalda queda pegada a la cruz. Las rodillas presentan leves escoriaciones fruto de las ca&iacute;das en el camino del calvario, con hemorragia. El sudario de tela engomada es peculiar, de gran personalidad y sucinto, dejando ver a la perfecci&oacute;n todo el trabajo realizado en la anatom&iacute;a y anud&aacute;ndose al lado derecho de la talla con una mo&ntilde;a, pendiendo un pliegue que parece ser la &uacute;nica peque&ntilde;a concesi&oacute;n al neobarroco que se permite el artista. Sobre la pierna izquierda cae la cuerda que anuda el sudario en dos vueltas, descarnada y gruesa, pareciendo querer herir y magullar la carne y a la vez creando sensaci&oacute;n de inestabilidad, dejando al descubierto todo el muslo y la nalga de la imagen, cual si pareciera caerse proporcionando cierto dinamismo. Fue retocado este sudario en alguna ocasi&oacute;n por el autor bajo deseo de la hermandad. La policrom&iacute;a, en la l&iacute;nea del autor, es de carnaciones oliv&aacute;ceas teniendo su principal valor en el retrato notoriamente verista y muy conseguido de los regueros sanguinolentos, una de las grandes virtudes de Augusto Morilla.</span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 35.4pt;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/415532f037bee1c2e3cb479dcad1faa4o.jpg" /><br /><br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Transmisi&oacute;n. Es un t&eacute;rmino que he empleado y reiterado conscientemente con asiduidad a lo largo de todo el art&iacute;culo. Es esta sin duda la gran caracter&iacute;stica de la obra, su capacidad de transmitir, su incapacidad para dejar indiferente al mero espectador o al fiel. Desgraciadamente es tambi&eacute;n su gran problema y el de su autor en unos tiempos en que el cofrade medio y el p&uacute;blico objetivo de una imagen caracter&iacute;sticas solo busca tipismo, belleza, clasicismo (mal entendido) y una copia inspirada en modelos precedentes que ya conoce y hacia los cuales no tiene que realizar el esfuerzo de comprender y procesar, simplemente contemplar y rodearlos de aditamentos y folklore que lo ensalcen. Mientras la obra t&iacute;pica (hasta el hartazgo) que podemos contemplar durante el siglo veinte y hasta la fecha cae en la inexpresividad y la incapacidad de darnos nada m&aacute;s que un mensaje visual carente de sensaciones, obras como el Cristo del Perd&oacute;n nos conmueven y soliviantan, nos logran dar un mensaje y tambi&eacute;n, porque no decirlo: nos provocan. Se ha comentado mucho en mi localidad, Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra, que este crucificado es una obra que te gusta o no te gusta, que amas u odias. En parte puedo estar de acuerdo. Es una obra osada, que busca no pasar inadvertida y posee una enorme personalidad, lo cual no todo el mundo est&aacute; dispuesto a asumir. En una &eacute;poca en la que como en todas, las modas y el producto f&aacute;cil y sencillo impera dada la pereza intelectual que nos envuelve y la incapacidad de desarrollar unos criterio propios<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>que no vengan ya digeridos para su consumo directo, no me extra&ntilde;a que una talla con tantas peculiaridades resulte rechazada por muchos, pues no se acomoda a lo f&aacute;cil, a lo asumido: requiere un esfuerzo personal y una meditaci&oacute;n que no se est&aacute; dispuesto a realizar. Para servidor, arte es y en especial en cuanto a la escultura la capacidad de transmitir una sensaci&oacute;n o un mensaje dentro de unos aspectos formales desarrollados y elaborados. Augusto Morilla realiz&oacute; un Cristo correct&iacute;simo en sus aspectos formales (y devocionales) en el que con un solo golpe de vista, nos imbuimos de sensaciones y nos conmovemos, no recibimos tan solo un mero est&iacute;mulo visual bello y carente de mensaje. Es por esto que admiro a esta obra y a su autor, quien sin duda no ha recibido las oportunidades que merece por el mero hecho de permanecer fiel a s&iacute; mismo, no dejarse influir por los deseos en forma de ordenes<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>veladas que suelen guiar los encargos de un titular por parte de una corporaci&oacute;n. Augusto parece decirnos: &ldquo;este es mi arte, y puede gustarte o no, pero es mi arte y no voy a rebajarme a realizar aquello que no siento, que no creo correcto&rdquo;. No enga&ntilde;a a nadie, es fiel a sus principios y reclama contemplando obras as&iacute; nuevas oportunidades dadas por mentes capaces de comprender a este Cristo que &eacute;l nos muestra. Personalmente admiro este planteamiento, a su autor y aprecio en su justa medida esta talla, sintiendo gran devoci&oacute;n adem&aacute;s por ella, pero por encima de todo entiendo y valoro m&aacute;s all&aacute; de lo espiritual qu&eacute; es este Cristo del Perd&oacute;n que muchas obras no son: es ARTE.</span><br /></span></span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-theme-font: minor-fareast; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><img src="http://fotos.subefotos.com/347388b911e86994883b6033223423a2o.jpg" /><br /><br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span></span></span></p>]]></description>            <pubDate>Thu, 25 Dec 2008 19:40:48 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Santísimo Cristo de la Salud (Los Palacios y Villafranca)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/10/00018-santisimo-cristo-de-la-salud-los-palacios-y-villafranca.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; color: #1f2029; font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/d5c1f0c9c33dfac97b56476ffad3ecf4o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La imaginer&iacute;a no procesional desgraciadamente por la idiosincrasia propia de nuestra tierra tiende a quedar ignorada y falta de atenci&oacute;n en m&uacute;ltiples facetas, no solo careciendo de cultos reglados en muchos casos hacia tallas bendecidas y expuestas al culto p&uacute;blico, sino en el descuido y abandono absoluto en el debido decoro en cuanto a su exhibici&oacute;n y conservaci&oacute;n, llegando a contemplarse casos que claman al cielo por la desidia e ignorancia mostrada en el maltrato dado a geniales obras de arte dispersas por nuestra geograf&iacute;a y que por desgracia carecen de el car&aacute;cter amparador que suelen (aunque no siempre) brindar las hermandades hacia sus sagrados titulares. No ocurre as&iacute; afortunadamente en el caso del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud, obra no procesional que podemos contemplar en la Parroquia de Santa Mar&iacute;a la Blanca de la sevillana villa de Los Palacios.</span></span><br /></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/8d52e29a323d4949a40ae66ef0f5cf44o.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /></span></span><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La interesante talla de crucificado que podemos contemplar en las fotograf&iacute;as que ilustran este art&iacute;culo no solo se encuentra en un aceptable estado de conservaci&oacute;n, sino que afortunadamente posee su culto propio, realizando inclusive un viacrucis por las calles de la localidad el primer viernes de cuaresma que supone todo un acto de iniciaci&oacute;n de los d&iacute;as m&aacute;s importantes del a&ntilde;o para los cofrades. Dicho viacrucis vino a realizarse en 2007 sobre un peque&ntilde;o paso portado por costaleros, en silencio, pero quiz&aacute; dado que el mero hecho de realizar la salida de este modo restaba car&aacute;cter y en cierta medida seriedad al acto, dado los peque&ntilde;os excesos dif&iacute;cilmente controlables que los hombres del costal y el equipo de mando de las andas dejaron patentes en dicha ocasi&oacute;n, ha continuado realiz&aacute;ndose a la manera tradicional en 2008, portada la imagen sobre los hombros de los fieles, resultando el acto m&aacute;s &iacute;ntimo y con mayor recogimiento.</span></span><br /></span></span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/552ae6588346b100d9c030b8e6a76aado.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /><span style="color: #ffffff;">La interesante talla es una obra an&oacute;nima atribuida a la escuela granadina a finales del siglo XVI o principios del XVII, optando quien estas l&iacute;neas redacta por la opci&oacute;n de principios de 1600 como la m&aacute;s adecuada para su dataci&oacute;n.</span><br /></span> </span></span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f9c0fccc9a7c15475722959a3818d870o.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /><span style="color: #ffffff;">La imagen est&aacute; aparentemente creada como obra para retablo (y particularmente creo que para presidir el crucero) no con fines procesionales. Muestra los ojos entreabiertos, al igual que la boca, que no presenta los dientes tallados, aunque si la lengua. El bigote se presenta&nbsp; partido y policromo, sin relieve, separado de la barba b&iacute;fida que parte de un mech&oacute;n central que se despliega, detalles estos muy del gusto de la escuela granadina, al igual que los acusados rasgos hebraicos del rostro, de facciones afiladas. El pelo se divide en dos mitades por una raya central, pasando parte de la mitad izquierda en rizado bucle sobre la oreja que queda descubierta.</span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/65160919e27e8066fa613189a14ff191o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La anatom&iacute;a, bien proporcionada y de gran correcci&oacute;n, resulta dulce y poco cruenta. La ca&iacute;da del cuerpo por el peso en el madero est&aacute; muy matizada, quedando los brazos de la talla casi paralelos al STIPES (madero horizontal de la cruz) y la espalda completamente alineada con el PATIBULUM (palo vertical). Esto nos habla de un cuerpo con bastante tiempo pasado desde su defunci&oacute;n. Destaca eso s&iacute; la potente musculatura del antebrazo, notablemente m&aacute;s desarrollado que el brazo. La funci&oacute;n de expresar la ca&iacute;da del cuerpo en la cruz queda supeditada a la cabeza, que cae sobre el lado derecho hasta que la barbilla toca el pecho. El sudario muestra una ejecutoria aunque correcta, notablemente m&aacute;s tosca que el resto de la imagen, pudiendo ser su elaboraci&oacute;n posterior a la original de la obra.</span></span> <br /></span></span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f060c3ba420178c2ef2a8a66db14f932o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Si el canon en cuanto a la faceta escult&oacute;rica de la obra nos transmite dulzura y serenidad en l&iacute;neas generales, es en la policrom&iacute;a donde se pone el acento a la crueldad del maltrato sufrido por el Redentor, y es este uno de los aspectos sin duda m&aacute;s encomiables de la escuela granadina. Las l&iacute;vidas carnaciones del cuerpo poseen una textura casi palpable, &ldquo;porosa&rdquo; por definirla en alguna manera y cuasi producto de sobreponer capa sobre capa hasta obtener un resultado de notorio verismo, con una sensaci&oacute;n de pintura en acuarela que dota a la obra de una enorme personalidad. La muerte del cuerpo se nos transmite amen de en la lividez general, en los ojos hinchados y amoratados, al igual que los labios sin sangre que les de color. De la herida del costado y las de los clavos manan regueros de sangre retratados con notable destreza en regueros amplios matizados por peque&ntilde;as profusiones. La frente aparece surcada de peque&ntilde;os regueros producidos por las heridas de la corona de espinas, que no aparece coronando la testa ni sus heridas tienen reflejo escult&oacute;rico. El hombro derecho herido y sangrante parece indicarnos el lugar sobre el Jes&uacute;s port&oacute; la cruz; las rodillas laceradas, sangrantes y con notable hematoma alrededor de las escoriaciones nos hablan de las tres ca&iacute;das camino del G&oacute;lgota. Sobre el p&oacute;mulo izquierdo se aprecia un morat&oacute;n producto del golpe recibido en la Casa de An&aacute;s. La espalda apenas aparece lacerada por los latigazos recibidos durante la flagelaci&oacute;n, y su detallismo tanto pol&iacute;cromo como escult&oacute;rico es notablemente inferior, detalle este que nos habla de su probable origen como imagen de retablo. Sobre las costillas marcadas bajo el pecho aparecen dos notorias manchas verdes que nos hablan de una muerte por asfixia, secundadas por las apreciables en el rostro: todo un detalle de genialidad de la obra.</span></span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f6865ffa4fc927a56a84d75f76983993o.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /></span></span><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Esta exquisita combinaci&oacute;n entre dulzura y crudeza es la que dota a la talla de una est&eacute;tica venerable y piadosa que sin duda atrae al fiel y su oraci&oacute;n, prop&oacute;sito final de una obra religiosa. Sus ojos entreabiertos se clavan en el devoto que se acerca al pi&eacute; de la cruz, resultando entra&ntilde;able gracias a la serenidad de su anatom&iacute;a y armon&iacute;a del rostro, mas la crudeza de su lividez y el amoratamiento de los labios y p&aacute;rpados, sumados a la sanguinolencia del tormento (sin excesos que sobrecojan) transmiten la idea de una muerte cierta que produce un apiadamiento en la imagen de Jes&uacute;s Crucificado de manera efectiva y plausible, haci&eacute;ndole objeto de la oraci&oacute;n. Sublime combinaci&oacute;n que habr&aacute; conseguido durante siglos que cientos de miradas se claven en estos ojos de mirada vidriosa y perdida.</span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/6c07efb0790a9c8b02b4ec9bf5d88a4fo.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /><span style="color: #ffffff;">La imagen presenta algunos repintes, especialmente apreciables en la zona de las piernas, aunque el aspecto general de obra es de una muy buena conservaci&oacute;n. Ha de confesarles servidor que se trata &eacute;sta de una de las tallas que me despiertan mayor cari&ntilde;o y se me hacen m&aacute;s entra&ntilde;ables, gener&aacute;ndome una c&aacute;lida sensaci&oacute;n de proximidad gracias a los detalles descritos que sin duda su genial autor, cuyo nombre nos es por desgracia desconocido, plasm&oacute; para conseguir transmitirnos su idea de Cristo. Felicidades sean dadas a los responsables de que cada a&ntilde;o pueda realizar su viacrucis por las calles de Los Palacios,&nbsp; suponiendo todo un anuncio de cuaresma al que asistir sin falta para preparar el esp&iacute;ritu para esta cuenta atr&aacute;s de d&iacute;as que tanto hemos deseado llegara durante todo un a&ntilde;o.</span><br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/09ebb81924d11a222470771daa4723d7o.jpg" /></span></span></span></p><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-theme-font: minor-fareast; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Rogelio Rubio Segura</span></span><br /><br /><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/9f0fc45d97447425bf20d0a667f2b63fo.jpg" /></span></span>]]></description>            <pubDate>Mon, 27 Oct 2008 20:34:59 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Santísimo Cristo Yacente (Coria del Río)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/09/00017-santisimo-cristo-yacente-coria-del-rio.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/439c11170058d4d7ebc713437d8ca997o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">El Viernes Santo la localidad aljarafe&ntilde;a de Coria del R&iacute;o puede preciarse de ver procesionar por sus calles una de las obras maestras del gran imaginero carmonense Francisco Buiza Fern&aacute;ndez.</span><br /></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/594a93cd9ec36bd2b38e150f7d337d27o.jpg" width="480" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /></span></span><span style="font-size: medium;">En una urna de orfebrer&iacute;a plateada sobre andas en caoba con aplicaciones en plata, obra del taller de Guzm&aacute;n Bejarano e iluminado el conjunto por cuatro hachones, podemos contemplar la impactante y desgarradora imagen del Sant&iacute;simo Cristo Yacente. Tras el procesiona Nuestra Se&ntilde;ora de la Soledad Coronada, obra ejecutada a finales del siglo XVI o principios del XVII siguiendo el canon de hieratismo y frontalidad t&iacute;picos en la iconograf&iacute;a, siendo intervenida por Castillo Lastrucci tras la Guerra Civil y que es foco devocional de esta hermandad servita de origen marinero que reside en la Capilla de la Soledad. Posee la corporaci&oacute;n imagen de Jes&uacute;s Resucitado ejecutada por Jos&eacute; Lu&iacute;s Peyr&eacute; en 1944, profundamente reformada y adaptada a sus postulados est&eacute;ticos por Francisco Buiza, la cual procesiona el Domingo de Resurrecci&oacute;n siendo tambi&eacute;n acompa&ntilde;ado por la imagen de la Virgen de la Soledad.</span><br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/13192e779771409bf10e36ff67e54e87o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-size: medium;">Tras rendir culto a una imagen seriada de Talleres Olot y que vino a sustituir a una efigie de yacente articulado notablemente deteriorada por el tiempo, la corporaci&oacute;n coriana decidi&oacute; encargar la factura de su titular al carmonense Francisco Buiza Fern&aacute;ndez, quien realiz&oacute; en 1972 la actual talla que traemos hoy hasta las l&iacute;neas de este blog. Estamos ante una de las im&aacute;genes m&aacute;s destacables dentro de la ya de por si interesante producci&oacute;n del imaginero natural de Carmona Francisco Buiza. La talla (de gran tama&ntilde;o) encaja dentro del canon habitual de grandiosidad aplicada por su autor, inspirado directamente del seguimiento que realizaba de las obras del barroco cl&aacute;sico sevillano y en especial de la obra de Juan de Mesa, a su vez heredera de los modelos castellanos (en especial los de Gregorio Fern&aacute;ndez).</span><br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/6badbef57a787bfa8aafbdc6dc2635d1o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-size: medium;">La imagen busca provocar en el espectador un impacto directo desde el primer golpe de vista, huyendo de toda sutilidad. La grandiosidad de sus rasgos y la rotundidad de su trazado sobrecogen, todo ello enmarcado dentro de un conjunto en el que prima el patetismo y la crudeza de la muerte en su aspecto m&aacute;s f&iacute;sico. Un marcado rigor mortis preside toda la composici&oacute;n, record&aacute;ndonos los tormentos de la cruz no solo en las llagas de las manos y pies (cruzado el brazo derecho sobre el abdomen, exponiendo as&iacute; de una manera m&aacute;s clara ante el espectador la cruel tortura y la sangr&iacute;a provocada en la profusi&oacute;n que ha brotado de la herida y a&uacute;n se deja contemplar), sino tambi&eacute;n en la posici&oacute;n r&iacute;gida de todo el cuerpo que aun recuerda a la adoptada en el madero con la flexi&oacute;n de las rodillas y la inclinaci&oacute;n convergente de estas, que rememora como ambas piernas se cruzaron una sobre otra en la Santa Cruz. El gran n&uacute;mero de magulladuras y golpes evocan la flagelaci&oacute;n de Nuestro Se&ntilde;or, as&iacute; como destaca la tumefacci&oacute;n e inflamaci&oacute;n sobre el hombro derecho que nos sugiere el peso de la cruz con que carg&oacute;, curiosamente ubicada en este hombro y no en el izquierdo sobre el que suelen portar la cruz por razones est&eacute;ticas las tallas procesionales andaluzas.</span><br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/25d3130e096716c097275c31c5e7732fo.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-size: medium;">Pero la religiosidad andaluza entiende la muerte dentro de la vida que nos regal&oacute; el Divino Salvador. As&iacute; como contraste a todos estos rasgos mortales, la talla acusa un agarrotamiento muscular intenso: cada m&uacute;sculo de la poderosa anatom&iacute;a del yacente parece estar en tensi&oacute;n, inclusive la mano que sobre el abdomen se cruza parece aferrarse bien a la vida, bien al clavo del tormento y se crispa en un gesto de estertor de sobrecogedora est&eacute;tica.</span><br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/5114dc15816b0d1fac3c8fd57508d42ao.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">La talla destaca entre la obra de Buiza por su dinamismo dentro de la acusada rigidez vertical que imprim&iacute;a el carmonense a sus im&aacute;genes en un intento de b&uacute;squeda del impacto y la grandiosidad. Un leve contraposto provocado al adelantarse levemente la pierna izquierda sobre la derecha (debido al rigor mortis impreso en la cruz) desequilibra la cadera y provoca la inclinaci&oacute;n en forma de &ldquo;S&rdquo; atenuada de la obra, lo cual a&ntilde;ade vivacidad al fatuo conjunto, acentuado con la inclinaci&oacute;n del busto a la derecha y la mano posada sobre el abdomen. La cabeza se vuelve hacia el espectador, bajo el principio de su ca&iacute;da tras el estertor final en la cruz y el rigor mortis posterior, pero empleando este detalle como eficaz recurso que hace que los ojos semiabiertos de la talla se fijen en el espectador sobrecogi&eacute;ndole y ayudando a la contemplaci&oacute;n de su semblante tanto en la capilla como sobre la urna procesional. La cabellera completamente desplegada al lado derecho de la testa, as&iacute; como el sudario a su vez desplegado (y atado por una basta soga de rudo material que parece lacerar aun m&aacute;s la piel del cad&aacute;ver) ayudan a aumentar la sensaci&oacute;n de colosalismo y grandiosidad.</span><br /></span><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/64f2a853245232d903aa59b235b40e13o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">La policrom&iacute;a dota a la talla de un tono de piel marfile&ntilde;o y cadav&eacute;rico, pero &eacute;ste resulta apenas apreciable dada la gran profusi&oacute;n sanguinolenta que brota de cada llaga y herida, as&iacute; como el gran n&uacute;mero de magulladuras con las que Buiza dot&oacute; a la imagen. Est&aacute;n presentes eso si como rasgos con frecuencia empleados por el autor los habituales frescores con que policroma articulaciones as&iacute; como p&oacute;mulos y arcos ciliares, dotando as&iacute; a la obra de carnosidad y p&aacute;lpito vital que parecen contradecir las letales llagas retratadas con toda crudeza, en especial la herida del costado provocada por la lanzada, de la cual brota un sanguinolento manantial de vida en la muerte. Los labios se contraen y dejan ver los dientes tallados en un gesto de inmenso dolor ante la rigidez mandibular. Buiza vuelve a emplear uno de sus recursos m&aacute;s habituales retratando oscuras capas de suciedad arrastradas por el sudor y acumuladas entre los pliegues de los paquetes musculares, resaltando as&iacute; la poderosa anatom&iacute;a y provocando un forzado claroscuro que tan buenos resultados ha dado en su obra. Todo en<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la talla parece querernos decir que este hombre se aferra a la vida por todos nosotros, que es Salvador de la humanidad y resucitar&aacute;, a la vez que las letales heridas se nos muestran con total crudeza y realismo acompa&ntilde;adas de rasgos inequ&iacute;vocamente funestos como el acusado rigor mortis, la contracci&oacute;n del vientre y la planitud de las palmas de los pies act&uacute;an como indicador infalible de la muerte del var&oacute;n que contemplamos.</span><br /></span><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/97b8e18bd372ca8f631117bbed792369o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">En todo caso, estamos ante una de las obras cumbres de su autor, una de las m&aacute;s destacadas tallas en la iconograf&iacute;a de Yacente dentro de nuestra provincia, as&iacute; como un simulacro que se acerca m&aacute;s a los yacentes castellanos (en especial de Gregorio Fern&aacute;ndez) que a la obra de Juan de Mesa (qui&eacute;n tambi&eacute;n encontr&oacute; su inspiraci&oacute;n en el castellano). Dada la reconocida inspiraci&oacute;n del propio autor Francisco Buiza en obras ya existentes, as&iacute; como estampas y libros de arte que sus amistades le suministraban, no resulta este hecho ni mucho menos descartable. Sea pues reconocida esta excelsa y portentosa efigie de yacente<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>entre las mejores obras del maestro junto a la Coronaci&oacute;n de Espinas de C&oacute;rdoba y crucificados como el de la Vera Cruz de Pilas, la Sangre de Sevilla o el que preside en la actualidad el altar de la Parroquia de San Diego de Alcal&aacute; (barrio de El Plantinar, Sevilla).</span><br /></span></p><span style="line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/b7582eab240330977957aeb7dcbb5f95o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">Rogelio Rubio Segura</span></span>]]></description>            <pubDate>Mon, 08 Sep 2008 12:48:27 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>María Santísima de la Soledad (Carmona)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/08/00016-maria-santisima-de-la-soledad-carmona.html</link>            <description><![CDATA[<img src="http://fotos.subefotos.com/51e8808314cd51f5a9283fda34d693bco.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; color: #000000; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #ffffff;">Resulta curioso comprobar c&oacute;mo en la monumental Carmona, ciudad de enorme bagaje hist&oacute;rico, herencia de los gloriosos tiempos pasados de la ilustre villa, no existiera tradicionalmente una hermandad de Santo Entierro establecida. En esta tesitura, a finales de la d&eacute;cada de los sesenta nace un humilde intento por dotar a la localidad de una corporaci&oacute;n que de culto al Cuerpo Yacente de Nuestro Se&ntilde;or, sin recoger ninguna experiencia anterior existente en esta iconograf&iacute;a, sin sentirse herederos de cualquiera intento pret&eacute;rito por establecer una cofrad&iacute;a de este corte que llegara a gestarse y se disolviese. Los titulares reciben culto en la Parroquia de San Bartolom&eacute;, aunque realizan su salida penitencial desde la Iglesia del Salvador.</span><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/494063494854569c9fc683d6d7ef42d9o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; color: #000000; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #ffffff;">Con esta loable idea en mente y tras los dif&iacute;ciles comienzos que un proyecto de este car&aacute;cter ha de superar, consiguieron contar para la ejecuci&oacute;n de sus titulares con la gubia de un genio natal de la localidad, como lo era el maestro Francisco Buiza Fern&aacute;ndez, quien se involucr&oacute; notablemente en el proyecto, ejecutando un original e in&eacute;dito misterio en el que el cuerpo de Cristo es depositado sobre la losa sepulcral por Jos&eacute; de Arimatea y Nicodemo. Mar&iacute;a Sant&iacute;sima contempla la pat&eacute;tica estampa desde la entrada al sepulcro. Mar&iacute;a Magdalena, obra de Miguel &Aacute;ngel Valverde, se arrodilla a la derecha de Jes&uacute;s entre l&aacute;grimas, siendo notablemente meritoria no solo la ejecuci&oacute;n de la talla, sino su perfecta integraci&oacute;n en el misterio junto a las im&aacute;genes talladas por el gran maestro Buiza entre la d&eacute;cada de los setenta y principios de los ochenta del siglo XX, sin apreciarse falta de conexi&oacute;n alguna con dentro del conjunto.</span><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/d0830717b310aa38937cd0544376b812o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; color: #000000; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #ffffff;">Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de la Soledad es una imagen que responde &iacute;ntegramente a las facciones t&iacute;picas de la imaginer&iacute;a del carmonense Francisco Buiza, quien la realiz&oacute; en 1972. De rasgos muy marcados y perfil anguloso, el modelo cl&aacute;sico de dolorosa del maestro queda patente en esta imagen, de ojos grandes y llamativos para el fiel. La cara, suavemente ovalada, es de facciones carnosas, con los arcos ciliares muy marcados, as&iacute; como los labios y el pliegue naso labial, exquisitamente trabajados y alejados de la excesiva y poco afortunada sensualidad presente en la ejecuci&oacute;n de muchas obras actuales, dotando a la talla en conjunci&oacute;n con la pronunciada nariz de una rotunda elegancia. Un sutil hoyuelo se dibuja sobre la redondeada barbilla. El notable volumen con el que Buiza trabaja el busto de sus dolorosas ayuda a crear un juego de claroscuros ante la iluminaci&oacute;n que dota a sus trabajos de enorme presencia y personalidad. La policrom&iacute;a, de tonos nacarados, alcanza lo exquisito en los suaves frescores que el carmonense suele aplicar, aportando sensaci&oacute;n vital a la expresi&oacute;n de sus im&aacute;genes, remarcando adem&aacute;s el contorno de los ojos con un sutil oscurecimiento que ayuda a dotar de melancol&iacute;a a la mirada a la vez que recaban directamente la atenci&oacute;n del fiel. Las manos son grandes, carnosas y con las falanges muy destacadas. Desgraciadamente puede apreciarse un claro desperfecto en la policrom&iacute;a de los dedos, fruto de la colocaci&oacute;n de un anillo para aditar innecesariamente unas manos que no necesitan nada m&aacute;s para exornarse que un sencillo pa&ntilde;uelo. Quede pues desde estas l&iacute;neas bien clara la peligrosidad de la absurda e innecesaria pr&aacute;ctica de colocar anillos y joyer&iacute;a en las manos de una talla, que conducen a esta serie de accidentes tan evitables y graves dada la tendencia de la madera, como ser vivo que es, a hincharse y cambiar de volumen hasta el punto de trabar la pieza y provocar el da&ntilde;o de la capa pol&iacute;croma. Francisco Buiza realiza una correct&iacute;sima interpretaci&oacute;n de la iconograf&iacute;a de una Soledad, dada generalmente a responder a rasgos frontales e hier&aacute;ticos, rotos en este caso por la expresividad que evita la rigidez gracias a los habituales rasgos duros de la obra mariana del carmonense, detalle que agradecemos en el imaginero y que proporciona una adusta expresi&oacute;n de duelo a la obra.</span><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/baa0146c164a827812b5058f0138f143o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; color: #000000; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #ffffff;">La corporaci&oacute;n del Santo Entierro de Carmona destaca por la humildad y sencillez de su puesta en escena, alejada del boato y elitismo habitual en este tipo de hermandades de penitencia, siendo fiel a sus or&iacute;genes. Ha procesionado tanto el Viernes como el S&aacute;bado Santo, realizando estaci&oacute;n de penitencia actualmente en este &uacute;ltimo d&iacute;a con un solo paso de misterio acompa&ntilde;ado por una banda que interpreta marchas f&uacute;nebres. Las andas procesionales de la corporaci&oacute;n pertenecieron a la trianera Hermandad de la O, portando sobre ellas a Nuestro Padre Jes&uacute;s Nazareno. Existe en la actualidad un proyecto aprobado de dotar a la corporaci&oacute;n de un paso de palio bajo el cual realizar&iacute;a su salida la imagen de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de la Soledad, tras el misterio del Santo Entierro. Personalmente me parece innecesario este a&ntilde;adido que supondr&iacute;a la extracci&oacute;n de la titular mariana de su actual disposici&oacute;n en el paso de misterio, en el cual la talla tiene sentido y encaja a la perfecci&oacute;n. El poder de las modas sigue modificando elementos que deber&iacute;an permanecer inalterados en nuestras cofrad&iacute;as. Por dem&aacute;s, se trata de una corporaci&oacute;n exquisita cuya contemplaci&oacute;n el S&aacute;bado Santo por las calles de Carmona recomendar&iacute;a servidor a todo cofrade de buen gusto, pues se trata un gran ejemplo de correcci&oacute;n y saber estar. Soberbia la actitud de su cortejo incluso bajo la lluvia que sorprendi&oacute; en la calle a la hermandad en este a&ntilde;o de 2008, guardando la compostura en todo momento de manera magistral, realizando el regreso a su templo con celeridad y elegancia ante las inclemencias.<br /></span><br /><span style="font-size: 11pt; color: #ffffff; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span></span></span>]]></description>            <pubDate>Sat, 16 Aug 2008 06:46:07 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Nuestro Padre y Señor de la Humildad (Fuentes de Andalucía)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/06/00015-nuestro-padre-y-senor-de-la-humildad-fuentes-de-andalucia.html</link>            <description><![CDATA[<img src="http://fotos.subefotos.com/7e45790eb2ab3a174731850b584930fao.jpg" /><br /><br /><meta content="text/html; charset=utf-8" /><meta content="Word.Document" name="ProgId" /><meta content="Microsoft Word 12" name="Generator" /><meta content="Microsoft Word 12" name="Originator" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_filelist.xml" rel="File-List" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_themedata.thmx" rel="themeData" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_colorschememapping.xml" rel="colorSchemeMapping" /><style></style><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">A mitad del camino que marcha desde Sevilla hasta C&oacute;rdoba se ubica la localidad de Fuentes de Andaluc&iacute;a. A pesar de su relativa lejan&iacute;a de la capital de ambas provincias y de tratarse de una villa de peque&ntilde;as proporciones (menos de 7.500 habitantes), su emplazamiento privilegiado entre cuatro aut&eacute;nticos museos aglutinadores de arte como lo son las ya dos mencionadas capitales, as&iacute; como las ciudades de Carmona y &Eacute;cija, distantes apenas 30 km en la misma ruta, hizo que en su patrimonio art&iacute;stico local recalase alguna que otra obra de importancia de las muchas que sin duda en tiempos circularon de uno al otro extremo de esta v&iacute;a de comunicaci&oacute;n y cultura.</span><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/c1a8d45ec34ac0148dd8f0d49be61ee9o.jpg" /><br /><br /><meta content="text/html; charset=utf-8" /><meta content="Word.Document" name="ProgId" /><meta content="Microsoft Word 12" name="Generator" /><meta content="Microsoft Word 12" name="Originator" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_filelist.xml" rel="File-List" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_themedata.thmx" rel="themeData" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_colorschememapping.xml" rel="colorSchemeMapping" /><style></style><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Cuatro hermandades realizan estaci&oacute;n de penitencia en la Semana Santa de Fuentes de Andaluc&iacute;a. Hoy venimos a hablar de la corporaci&oacute;n de la Humildad, residente en la Ermita de San Francisco y que realiza su salida el Mi&eacute;rcoles Santo.</span><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/61ed1a3a09e5a4c0ece07e6e8806e1d7o.jpg" /><br /><br /><meta content="text/html; charset=utf-8" /><meta content="Word.Document" name="ProgId" /><meta content="Microsoft Word 12" name="Generator" /><meta content="Microsoft Word 12" name="Originator" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_filelist.xml" rel="File-List" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_themedata.thmx" rel="themeData" /><link href="file://blogs.miarroba.com/C:\DOCUME~1\CAUTIV~1.CAU\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_colorschememapping.xml" rel="colorSchemeMapping" /><style></style><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Nuestro Padre y Se&ntilde;or de la Humildad es una talla sedente, que desde la soledad de un poyete de caracter&iacute;sticas arquitect&oacute;nicas, inclina considerablemente el torso hacia delante, hasta el punto de casi ocultar el rostro al espectador, que ha de ubicarse directamente bajo la talla o en su perfil izquierdo para poder contemplar las facciones de la cara. La testa se sostiene sobre la mano derecha, que se apoya en la sien. La imagen en las fotograf&iacute;as aparece ataviada con un sudario de tela natural bordada, aunque no es frecuente este aditamento, poseyendo sudario de talla bajo el que puede apreciarse en las instant&aacute;neas. Los pies se apoyan sobre un peque&ntilde;o promontorio rocoso, quedando libre la parte m&aacute;s exterior del pie izquierdo, que parece da&ntilde;ada o mal acabada. Una corona de espinas de orfebrer&iacute;a orla las sienes de la talla, mientras un cetro a modo de ca&ntilde;a es sostenido por la mano&nbsp;izquierda de Jes&uacute;s, que a su vez apoya en el regazo.<br /><br /><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/4d12b56e5da045196e02cef75f195326o.jpg" width="480" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">A simple vista para el lector, ya resultar&aacute; bastante evidente que la imagen posee una serie de importantes contradicciones. La primera contradicci&oacute;n y m&aacute;s evidente aparece entre la advocaci&oacute;n que recibe el titular (Humildad) y el pasaje evang&eacute;lico que parece retratar la obra (la Coronaci&oacute;n de Espinas). La segunda resultante de la observaci&oacute;n un ojo algo m&aacute;s avezado en la valoraci&oacute;n de la imaginer&iacute;a: el contraste entre la faceta meramente escult&oacute;rica de la obra y la policrom&iacute;a aplicada sobre ella, siendo la primera probablemente ubicable en el siglo XVIII, mientras los brillos algo artificiales y pl&aacute;sticos de la segunda nos sugieren una labor de pincel m&aacute;s encuadrable en el siglo XX. Intentaremos dar luz de manera personal a tales contrastes, aunque ya de antemano aclaro que no poseo documentaci&oacute;n precisa sobre tales detalles.<br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/824c8e3d35149e1e8b579c18679b5f76o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">La iconograf&iacute;a de la Humildad y Paciencia de Nuestro Se&ntilde;or posee unos or&iacute;genes casi aleg&oacute;ricos. Surgida sobre el siglo XIV, en sus principios se trat&oacute; de una iconograf&iacute;a pr&aacute;cticamente aleg&oacute;rica, ya que la efigie del Var&oacute;n de Dolores, sentado sobre una pe&ntilde;a y meditabundo, presentaba los estigmas de la pasi&oacute;n, contrastando con la efigie de un Cristo Vivo y apesadumbrado. Con el tiempo, la representaci&oacute;n de esta iconograf&iacute;a evolucion&oacute; hasta encajar en los textos evang&eacute;licos, present&aacute;ndonos esta estampa reflexiva de Jes&uacute;s encuadrada en<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>los momentos previos a su crucifixi&oacute;n, tras recorrer la V&iacute;a Dolorosa camino del G&oacute;lgota. No obstante, este pasaje no posee referencia evang&eacute;lica expl&iacute;cita, fruto de su adecuaci&oacute;n un tanto forzada a un instante de la Pasi&oacute;n, provocada quiz&aacute; por el atractivo que sin duda hubo de suponer el surgimiento de esta melanc&oacute;lica y en cierto modo tan humana estampa del Hijo de Dios para el fiel.<br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/21c16982b6d8a94cffbf601426a067aao.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">Contemplando la imagen del Se&ntilde;or de la Humildad, m&aacute;s all&aacute; del detalle de su advocaci&oacute;n, multiples detalles de su faceta escult&oacute;rica nos indican que estamos ante una imagen ideada originariamente para encuadrar en la iconograf&iacute;a de la Humildad y Paciencia, siendo aditada con posterioridad de elementos usuales en el pasaje de la Coronaci&oacute;n de Espinas. La ca&ntilde;a que a modo de cetro en se&ntilde;al de humillaci&oacute;n y burla dieron a Jes&uacute;s reposa sobre el regazo y mano&nbsp;izquierda de la talla, idealizada en su ejecuci&oacute;n al presentarse en orfebrer&iacute;a plateada. Reposa es el t&eacute;rmino empleado, pues la mano no agarra el elemento, que se evidencia superfluo y a&ntilde;adido con posterioridad. El rostro, meditabundo as&iacute; como la posici&oacute;n del cuerpo, propia de una humildad y paciencia, aparece orlado de una corona de espinas en orfebrer&iacute;a, apoy&aacute;ndose curiosamente la mano derecha de Cristo sobre la sien, encima del punzante elemento, con la particularidad de que incluso entre las efigies de Jes&uacute;s de la Humildad y Paciencia la mano suele reposar sobre la mejilla. El promontorio rocoso sobre el que descansa la efigie parece haber sido sustituido por un fuste o poyete de caracter&iacute;sticas artificiales o arquitect&oacute;nicas, a imitaci&oacute;n marm&oacute;rea, elemento este habitual en las coronaciones de espinas (cuando bien no se dispone la escena sobre una silla). Si bajamos la mirada a los pies de la talla, contemplaremos como el suelo que se nos antojaba de factura humana, se convierte en un empedrado, quedando el pie&nbsp;izquierdo directamente sobre una roca algo elevada. Si nos fijamos bien en la parte externa de dicho pie y el dedo me&ntilde;ique, podemos apreciar como la zona est&aacute; da&ntilde;ada, o cabr&iacute;a decir &ldquo;mal acabada&rdquo;. Esta impresi&oacute;n bien pudiera ser fruto de la extracci&oacute;n de la talla de su peana original, sustituyendo el promontorio rocoso sobre el que asentaba la imagen por el actual apoyo de caracter&iacute;sticas marm&oacute;reas y separando el pie de su apoyo original en parte, de forma algo burda, lo cual provoca la sensaci&oacute;n de escaso acabado en la parte externa, aunque respetando la parte inferior del apoyo de ambas piernas, la cual nos muestra su originario car&aacute;cter natural y pedregoso. Vistos estos elementos, personalmente me aventuro a especular con la posible reforma de la talla en el pasado, extrayendo a la talla de su peana originaria (labor en ciertos puntos realizada con no demasiada pericia) para ubicarla sobre la actual, perdurando parte del sustento primitivo bajo los pies.<br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/e36efca6e9e021742b4f050ca9230cbeo.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">El otro aspecto contradictorio que resalt&aacute;bamos p&aacute;rrafos m&aacute;s arriba es el existente entre las facetas escult&oacute;ricas y pict&oacute;ricas que se concitan en obra. Respecto a la talla, esta puede tratarse originariamente de una obra ejecutada a probablemente en el primer cuarto del siglo XVIII. La policrom&iacute;a desgraciadamente parece ser fruto de una intervenci&oacute;n posterior, y m&aacute;s concretamente de Francisco Berlanga de &Aacute;vila, quien restaur&oacute; la talla y reform&oacute; (cuando no repolicrom&oacute;) &eacute;sta casi al completo. El alumno del genial Francisco Buiza dej&oacute; patentes en la imagen los rasgos habituales de su pincel, en forma de unos frescores ros&aacute;ceos notablemente parecidos a los que imprim&iacute;a su maestro, aunque sin la excelencia en su aplicaci&oacute;n de &eacute;ste. El rostro, a plena luz del d&iacute;a, como puede apreciarse en las fotograf&iacute;as iluminadas por la luz del sol, transmite esos tonos en los frescores que pueden apreciarse en otras obras del mencionado imaginero (o reformas por &eacute;l realizadas) como el Cristo de la Hermandad de la Estrella de Dos Hermanas. Unos tonos rosados, algo artificiosos. Los ojos aparecen muy marcados, con un reborde negro en los p&aacute;rpados muy contrastado. La policrom&iacute;a, de sensaciones muy pl&aacute;sticas y modernas y alejadas de la factura original, aparece surcada de leves regueros sanguinolentos dispersos y muy delimitados, detalle este muy del gusto de don Francisco Buiza, que tambi&eacute;n suele aplicar Francisco Berlanga. Siguiendo con la t&oacute;nica, la policrom&iacute;a busca forzar el contraste de luz, aplicando zonas de coloraci&oacute;n m&aacute;s oscura a imitaci&oacute;n de suciedad arrastrada por el sudor y acumulada en los pliegues musculares, consiguiendo as&iacute; resaltar los detalles de la anatom&iacute;a, dando volumen y forzando el contraste de luz, t&eacute;cnica esta aplicada de manera magistral por Buiza, pero de forma m&aacute;s tenue y menos inspirada por parte de su alumno. La obra ha sido tambi&eacute;n restaurada por L. Rioja y J. Lagares, artesanos especializados en la confecci&oacute;n de belenes.<br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/22939f7df5ba7ef97e8649f52def9bb3o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: Calibri; mso-fareast-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-fareast-language: EN-US; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;">M&aacute;s all&aacute; de las alteraciones sufridas por la talla, especialmente en su policrom&iacute;a, estamos ante una obra interesante y que consigue transmitir soledad y abatimiento, impulsando al fiel hacia la meditaci&oacute;n. Los brillos y artificiosidad de la policrom&iacute;a resultan notablemente patentes cuando sobre la talla incide la luz del sol, descubriendo esa serie de rasgos tan asimilables a la labor de Fco. Berlanga, m&aacute;s en la noche, parece la imagen experimentar una profunda transformaci&oacute;n y todos los valores de su factura original renacen parecen mostr&aacute;rsenos. Baste ver las fotograf&iacute;as ejecutadas con luz nocturna para ver estas facciones, mucho m&aacute;s evidente en una contemplaci&oacute;n en directo. La talla, de buena factura (aunque presente alg&uacute;n peque&ntilde;o defecto anat&oacute;mico, especialmente en la zona de la espalda) me sugiri&oacute; en ocasiones, como una impresi&oacute;n que apareciera y desapareciera, los rasgos de aquellas obras adjudicadas o atribuidas a la figura del misterioso Andr&eacute;s Cansino, como el Nazareno del Viso del Alcor o el Crucificado de la Salud de San Bernardo. Sin embargo, la obra que m&aacute;s profundamente rememor&oacute; de aquellas que haya visto, en especial por las sensaciones que transmit&iacute;a en los claroscuros de la noche, fue la efigie de Jes&uacute;s Nazareno que se venera en la sevillana localidad de Cantillana. Meras impresiones personales. La talla a nivel general debe ser fechada aproximadamente en el primer cuarto del siglo XVIII y su autor&iacute;a en todo caso es an&oacute;nima, sugiriendo levemente (y de forma algo aventurada) los rasgos de un posible seguidor tard&iacute;o de la obra de Pedro Rold&aacute;n.<br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/5a8742edf951233bca303bd6075ac94eo.jpg" /><br /><br /><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;">Rogelio Rubio Segura</p><img src="http://fotos.subefotos.com/a3837c0e05aa16a91a203147d4156fe6o.jpg" /><br /><br /><br /><br /></span></span>]]></description>            <pubDate>Sun, 29 Jun 2008 19:18:33 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Santísimo Cristo de las Misericordias (Chipiona)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/06/00014-santisimo-cristo-de-las-misericordias-chipiona.html</link>            <description><![CDATA[<img src="http://fotos.subefotos.com/eabbcddb111b5cba093f05cf5d35898co.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Hayim&aacute;genes en el devocionario completamente indesligables de una leyenda. Laimagen del Cristo de las Misericordias de la gaditana localidad de Chipiona esuno de los m&aacute;s grandes ejemplos que tenemos en nuestra geograf&iacute;a. Fue el d&iacute;a 1de Noviembre de 1755 la fecha se&ntilde;alada por la providencia para atar la imagenque hoy traemos hasta las p&aacute;ginas virtuales de este blog con el sucesomilagroso que se le atribuye. La tierra tembl&oacute; violentamente, tanto, que apartir de entonces el Terremoto de Lisboa se convirti&oacute; en un infame recuerdolatente en la memoria popular y patente qued&oacute; su importancia en las cr&oacute;nicashist&oacute;ricas de la &eacute;poca que han llegado hasta nosotros. El sobrecogedor se&iacute;smo quese calcula pudo alcanzar los 9 grados en la escala Richter no solo se dej&oacute;notar en tierras lusas, donde pr&aacute;cticamente borr&oacute; del mapa la ciudad lisboeta, sinoque tuvo una gran repercusi&oacute;n en Espa&ntilde;a y sobre todo en Andaluc&iacute;a. Los milmuertos que se registraron en la localidad onubense de Ayamonte, la desaparici&oacute;nde poblaciones como la gaditana Conil de la Frontera o la conformaci&oacute;n en lascostas de Huelva de una isla en la que pasado el tiempo, acabar&iacute;a fund&aacute;ndose laciudad de Isla Cristina nos pueden dar una idea de la magnitud delacontecimiento, que sembr&oacute; toda nuestra geograf&iacute;a de v&iacute;ctimas y cuantiososdestrozos materiales, aunque milagrosamente no tan elevados como podr&iacute;anesperarse de tama&ntilde;a cat&aacute;strofe.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/52318f99767aec7a7baceaa46c04c49do.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Eranaproximadamente las nueve de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a donde la tierra tembl&oacute; y lapesadilla a&uacute;n no hab&iacute;a acabado. Tras el se&iacute;smo, las aguas del mar se retiraronpara volver nuevamente crecidas, con toda la furia de un maremoto el cual asol&oacute;gran parte de las costas onubenses y gaditanas. En Chipiona la desesperaci&oacute;n seapoder&oacute; de sus pobladores. Las aguas del mar invad&iacute;an la localidad y amenazabancon anegarlo todo. En la angustia de la situaci&oacute;n, las gentes volvieron lamirada a Quien Todo lo Puede y presos de la desesperaci&oacute;n, tomaron la imagendel Sant&iacute;simo Cristo de las Misericordias y decidieron procesionarlo, sobre lasaguas, en rogativa para que estas se retiraran. Sorprendentemente, el milagroaconteci&oacute; y la Divina Providencia se apiad&oacute; de su pueblo. Al paso del Sant&iacute;simoCristo las aguas se iban retirando, y as&iacute; sucedi&oacute; hasta que la sagrada efigielleg&oacute; hasta el lugar que hoy d&iacute;a se conoce como La Cruz del Mar, a las diez deaquella hist&oacute;rica ma&ntilde;ana, donde se levanta un sucinto monumento de modestafactura como memoria de tales hechos, siendo el existente en la actualidad demoderna ejecuci&oacute;n.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/a84a2ab51a6a6f711b53c1afee45a20ao.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Aquellosacontecimientos revitalizaron una hermandad cuyos or&iacute;genes al parecer se remontanhasta mediados del siglo XVI, garantizando a partir de aquel se&ntilde;alado d&iacute;a de1755 la devoci&oacute;n a la excelente talla del crucificado. La corporaci&oacute;n depenitencia procesiona el Viernes Santo por las hermosas calles de Chipiona, masel suceso milagroso marc&oacute; a fuego la historia y la vida de la hermandad. Comoconmemoraci&oacute;n, cada 1 de Noviembre la efigie del milagroso crucificado cercioraprocesi&oacute;n ordinaria marcada por las reglas, saliendo desde la Parroquia de lalocalidad al caer la tarde. Dicha procesi&oacute;n se llevaba a cabo en este D&iacute;a de Todoslos Santos en la ma&ntilde;ana, a la hora en que aconteci&oacute; el maremoto, pero en laactualidad en la ma&ntilde;ana se celebra una ceremonia conmemorativa del suceso, desarroll&aacute;ndosela procesi&oacute;n en la tarde. En silencio, la imagen sobre su sobrio y elegantepaso en caoba e iluminado por faroles plateados y peque&ntilde;os guardabrisaslaterales (con la particularidad de que el Viernes Santo todo el paso apareceiluminado por candelabros de guardabrisa), se encamina hasta la Cruz del Mar.All&iacute; se celebra una peque&ntilde;a ceremonia en acci&oacute;n de gracias, antes de que lasandas retomen su caminar para culminar con celeridad una procesi&oacute;n que terminasobre las diez de la noche, acompa&ntilde;&aacute;ndose las andas por una Banda de M&uacute;sica apartir de la Cruz del Mar. En su salida penitencial del Viernes Santo la imagenes acompa&ntilde;ada por m&uacute;sica de capilla y tras &Eacute;l procesiona la titular mariana dela corporaci&oacute;n, Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de la Soledad.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/f0840319a8f037936295b510fd58999bo.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Si hayuna imagen que por sus peculiaridades y excelencia art&iacute;stica resulta apropiadapara ser objeto de la atribuci&oacute;n de tan importante acontecimiento, no cabe dudapara el autor de estas l&iacute;neas de que se trata de este Cristo de lasMisericordias, por cuya efigie he de confesar que siento gran aprecio ydevoci&oacute;n. Una inc&oacute;gnita en s&iacute; mismo, existen numerosas teor&iacute;as sobre la posibleautor&iacute;a de la factura de la obra, no solo muy variadas en cuanto a posiblesnombres, sino tambi&eacute;n en cuanto a geograf&iacute;a y fechas en las que poderencuadrarla. Pasaremos pues a desglosar algunas de las posibilidades sugeridasy aquellas que la contemplaci&oacute;n de la talla me sugieren personalmente.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/b6117803f00d81ed2c360959b412ec85o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Seestipula la fundaci&oacute;n de la corporaci&oacute;n chipionera que rinde culto a la tallaen torno a la mitad del siglo XVI, aunque no es hasta pasados losacontecimientos del terremoto de Lisboa y gracias probablemente a la devoci&oacute;ndespertada entonces por el Stmo. Cristo que la hermandad es reconocidacan&oacute;nicamente, a finales del siglo XVIII. La talla ha recibido atribuciones tantempranas como una posible ejecuci&oacute;n a finales del siglo XVI, as&iacute; como tambi&eacute;na lo largo del siglo XVII y principios del XVIII. Numerosos rasgos resultanconfusos y contradictorios, inclin&aacute;ndonos alternativamente hacia unasposibilidades y otras que pueden ofrec&eacute;rsenos. El cuerpo, de talla suave ydimensiones humanas, nos muestra una cierta rigidez a su vez, que puede hablarnosde una efigie de principios del XVII o finales del siglo anterior, contrastandonotablemente con la crudeza&nbsp; de una policrom&iacute;a naturalista, con abundancia de rasgos sanguinolentos que sugiere el inspirado pincel de un autor italiano (genov&eacute;s) de los muchos afincados enla provincia de C&aacute;diz a finales del siglo XVII y durante el XVIII. La cabeza yposici&oacute;n del cuello contrastan con los dos detalles anteriormente citados. Dedulces rasgos, la testa se inclina hacia la derecha y abajo y en ella algunos creencontemplar rasgos de ejecuci&oacute;n notablemente asimililables con la factura dePedro Rold&aacute;n en la segunda mitad del siglo XVII.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/8eb88a2adb5c670bcdccba572b53bfa3o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Descriptivamente,hablamos de una obra de dimensiones muy humanas, alejada de todo exceso tantoen la musculatura como en el canon general de su anatom&iacute;a. La suavidad de lasl&iacute;neas es predominante, con l&iacute;neas muy redondeadas, rompiendo la linealidad dela composici&oacute;n con un contraposto<span>&nbsp; </span>de tanexcelsa suavidad, que dota a la talla de una elegancia extrema. El sudario,bastante sucinto, se pliega en amplios bucles aunque sin el suficiente vuelo nivolumen como para distraer la atenci&oacute;n del espectador, siendo nuevamenteelegancia la sensaci&oacute;n y la palabra predominante en su composici&oacute;n, anud&aacute;ndosediscretamente sobre la cadera derecha de la imagen con una soga dorada demediano grosor, dejando caer el pliegue donde se ata la mo&ntilde;a mientras dejaparte del muslo y cadera al descubierto. El torso, pr&aacute;cticamente paralelo almadero y sin inclinaci&oacute;n, delega la transmisi&oacute;n al espectador de la ca&iacute;da delcuerpo a la laxitud de las piernas y brazos, de tal naturalidad y suavidad queconsiguen una impresi&oacute;n general sobresaliente, retratando con verismo la forma en que elcuerpo pende del madero. Las manos se cierran dulcemente sobre los clavos quelas fijan a la cruz, quedando los dedos &iacute;ndice y coraz&oacute;n de cada mano levementedesplegados y semiflexionados, cual si nos recordara algunas efigies de Cristotalladas durante el siglo XVI y de escuela flamenca, sin pertenecer a esteconjunto de obras, solo a modo de homenaje inconsciente al bagaje art&iacute;sticoheredado de siglos pret&eacute;ritos. El cuello y la cabeza, cuyas peculiaridades seanquiz&aacute; el elemento principal que ha contribuido a diversificar las autor&iacute;asadjudicadas a la obra, fuerzan la ca&iacute;da de manera mucho m&aacute;s pronunciada que elresto del cuerpo. El cuello cae hacia abajo y la derecha marcadamente, haciendoque la barbilla pr&aacute;cticamente toque el pecho. El cabello se trenza sobre s&iacute;mismo y en un bucle rizado que deja un amplio arco sobre la oreja, pasa tras elcuello en el lado izquierdo para caer en corta melena sobre el hombro yclav&iacute;cula derecha. Las cejas son finas y arqueadas sobre los ojos grandes ycompletamente cerrados. La faz transmite una sensaci&oacute;n de paz y serenidad quecontrasta con el tono general de la policrom&iacute;a del cuerpo. La boca se entreabrepara dejarnos ver los dientes y lengua. Los p&oacute;mulos aparecen notablemente marcados. La barba,b&iacute;fida y bastante corta, deja parte de la barbilla hasta el labio inferiorbastante desprovista de vello. No posee la corona de espinas tallada en elbloque craneal.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/b012deab9afefb6b640ea470efb64fcco.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Lapolicrom&iacute;a merece un an&aacute;lisis al margen por ser en s&iacute; misma una obra de artesoberbia. De naturalismo en algunos momentos cruento, contrasta fuertemente conla dulzura en la ejecuci&oacute;n de la talla. Los regueros de sangre sonabundant&iacute;simos y cubren gran parte de la talla. Tanta es la abundanciasanguinolenta que el sudario queda te&ntilde;ido, dando como resultado un tinte ros&aacute;ceoen un principio suave y agradable a la vista del fiel, hasta que &eacute;ste repara enel cruento car&aacute;cter de la tintura del tejido. La amplitud de tonos empleadospara retratar la sangre derramada en el martirio, desde la casi transparencia,hasta los rojos m&aacute;s encarnados, contrastan con la suave palidez de lascarnaciones y la labor escult&oacute;rica, dotando a la imagen de una personalidad&uacute;nica y un verismo conmovedor. A pesar de que las llagas de la imagen aparecenreflejadas en la labor escult&oacute;rica alejadas de toda crudeza, incluyendo la herida de la lanzada,reflejada sucintamente en el costado, si que queda acentuada su crueldad por laabundancia de las hemorragias. En el p&oacute;mulo izquierdo puede adivinarse un levemoret&oacute;n, quedando el rosto bastante desprovisto de regueros sangrientos,acentuando su dulzura, a pesar de que la frente aparezca perlada de peque&ntilde;asheridas producidas por la corona de espinas. Ambas rodillas aparecen escoriadasy manan el flujo vital de manera abundante. Las caderas aparecen heridas, as&iacute;como todo el cuerpo aparece surcado de peque&ntilde;as laceraciones producidas por losazotes, que no poseen relieve en la labor escult&oacute;rica, quedando surepresentaci&oacute;n amparada en la labor del pincel. En ambas mu&ntilde;ecas podemosapreciar dos l&iacute;neas de moratones encarnados producidas por el roce de cuerdas.Estamos en resumen ante una de las mejores labores en cuanto a la aplicaci&oacute;n depolicrom&iacute;a sobre una talla que servidor haya tenido la dicha de podercontemplar, convirtiendo a la obra en un aut&eacute;ntico lienzo del martirio.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/3c9207e97f9c0220f15c97ca07f23d1co.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Llegadosa este punto, una vez detallados los elementos m&aacute;s destacables de la talla,servidor se siente capaz de dar su opini&oacute;n sobre la autor&iacute;a de la obra, comomuchos otros han hecho y es que, estamos ante una obra que puede admitirnumerosas consideraciones, dado que posee diversos elementos que llevan a lacontroversia. Personalmente creo que se trata de una obra realizada en elprimer cuarto del siglo XVII, siendo sometida a una intervenci&oacute;n posteriordurante el &uacute;ltimo cuarto de este mismo siglo o principios del XVIII por partede un autor italiano ajeno al autor original de la imagen. La policrom&iacute;a nos habla en suma de la obra de pincel deun artista de dicha procedencia: su verismo, su crudeza, su enorme calidad, as&iacute;como el retrato de elementos como las ataduras de las mu&ntilde;ecas y las peque&ntilde;asheridas que surcan la anatom&iacute;a. Otros elementos que nos acercan a estaprocedencia es la herida en el p&oacute;mulo izquierdo del Cristo, tan sucinta que aveces parecer&aacute; que no est&aacute;, en otras ocasiones que est&aacute; sugerida y creeremos enocasiones que la pone ah&iacute; nuestra mente al asociarla a otros crucificados deescuela italiana que hemos contemplado. El mech&oacute;n de pelo que rizado sobre s&iacute; mismo,se arquea sobre la oreja para pasar tras la cabeza tambi&eacute;n es un elemento quehemos contemplado en otras ocasiones en este tipo de obras que la escuelaitaliana nos dej&oacute;, especialmente en la provincia gaditana. No resulta puesaventurado llegados a este punto el sugerir una intervenci&oacute;n del mismo autorsobre los rasgos del rostro, el cual dulcificar&iacute;a haciendo pensar a algunosobservadores una posible autor&iacute;a roldaniana de la obra, que me pareceexcesivamente aventurada en este caso. No es extra&ntilde;o contemplar obras de laescuela italiana que en contraste con un cuerpo doliente, lacerado y sangrante,nos muestran un rostro de agradables y dulces facciones.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/3a458e46e94b8e02305475342346fb49o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Siguiendocon la teor&iacute;a propuesta, analicemos los rasgos puramente escult&oacute;ricos de latalla. A pesar de que en un principio no resulta descartable la autor&iacute;a &iacute;ntegrade la obra por parte de un escultor italiano, el canon se antoja quiz&aacute;demasiado redondo y natural, careciendo del alargamiento t&iacute;pico en la obra deestos artistas. Las llagas que presenta la imagen as&iacute; como las multipleslaceraciones no presentan relieve, as&iacute; como tampoco los regueros sanguinolentosposeen textura m&aacute;s all&aacute; de la que le proporcionan la aplicaci&oacute;n de las distintascapas pol&iacute;cromas. Estos dos detalles no son efectivamente concluyentes, pero siresulta bastante habitual encontrarlos en la obra de los artistas analizadosque nos es conocida, dado lo cual lo m&aacute;s probable es pensar en la existencia yade esta talla durante el primer cuarto del siglo XVII y su posterior reforma,siendo completamente repolicromada y retocando algunos detalles en la talla,como los rasgos del rostro o el perfeccionamiento de la anatom&iacute;a sobre el canonya establecido en la obra. La teor&iacute;a de su autor&iacute;a roldaniana si me parece lam&aacute;s descartable de las existentes, no contemplando ning&uacute;n detalle particular desuficiente peso como para tenerla en cuenta. </span><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">El sudario es otro elemento al margen que no encaja precisamentebien con la teor&iacute;a roldaniana. </span><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Dada la aparente existencia deesta hermandad desde 1550, la obra encajar&iacute;a temporalmente en la atribuci&oacute;npropuesta. La Hermandad posee una corona de espinas, unjuego de potencias y un Inri para la Santa Cruz de principios del siglo XVII,detalles estos que una vez m&aacute;s nos hacen pensar en una autor&iacute;a &iacute;ntegra de tallay policrom&iacute;a a principios de este siglo, o la modificaci&oacute;n posterior de loexistente, con una aplicaci&oacute;n de la policrom&iacute;a inequ&iacute;vocamente italianizante. Recordaremosaqu&iacute; que la fecha adecuada para atribuir la talla a las gubias de Pedro Rold&aacute;nser&iacute;a la segunda mitad del siglo XVII.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/8955c0b5822af6d66695b1a31a922204o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Laimagen del Sant&iacute;simo Cristo de las Misericordias fue desastrosamente restauradaen 1975 en los talleres de Antonio Eslava en Sanl&uacute;car de Barrameda,dulcificando artificiosamente sus rasgos y ocultando el cruento trabajo de lapolicrom&iacute;a de la talla. Afortunadamente en 2005 fue nuevamente intervenido, estavez con notable acierto, en los talleres sevillanos de <span class="estilo7">AlmudenaFern&aacute;ndez Garc&iacute;a y Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Fijo Le&oacute;n, quienes devolvieron a la talla lacalidad de sus matices originales.<br /><br /></span></span><img src="http://fotos.subefotos.com/35509351b35ccaf9087de0504e6e7c5fo.jpg" /><br /><br /><span class="estilo7"><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">M&aacute;sall&aacute; de sus posibles autor&iacute;as o intervenciones, solo me cabe recomendar alfinal de este art&iacute;culo, en el que cr&eacute;anme, he puesto todo el cari&ntilde;o y elcuidado que me merece una obra por la que poseo un enorme aprecio y devoci&oacute;n,solo me queda recomendarle al lector una visita a la localidad gaditana deChipiona para contemplar en directo una obra que para servidor, sin dudaalguna, a pesar de la grandilocuencia de la afirmaci&oacute;n, le parece una de lasmejores tallas de Jes&uacute;s crucificado de la geograf&iacute;a andaluza (y cr&eacute;anme,poseemos un patrimonio amplio y excelso como para que tama&ntilde;a afirmaci&oacute;n puedaser tildada de locura y servidor de enajenado), m&aacute;s en un caso as&iacute; y a pesar dela distancia entre mi localidad natal y la villa chipionera, elcoraz&oacute;n puede mucho y la talla a la que conoc&iacute; har&aacute; cuesti&oacute;n de casi cuatro a&ntilde;osme cautiv&oacute; profundamente. Juzgue cada cual seg&uacute;n su propio criterio, perosiempre a ser posible, despu&eacute;s de visitarlo y poder contemplar in situ lacalidad de una talla que en ocasiones, dependiendo de la inflexi&oacute;n de la luz delas farolas sobre sus carnaciones cuando procesiona por las calles de lalocalidad, parece cambiar de aspecto dej&aacute;ndonos ver otra obra detan excelsa calidad como contempl&aacute;bamos antes de que la luz reparara sobreella, solo que levemente diferente, ni mejor ni peor, sino una interpretaci&oacute;n diferente de si misma. Es esta tambi&eacute;n caracter&iacute;stica habitual delas obras de calidad excelsa, dada la gran cantidad de matices que atesoran: lacapacidad de transmitirnos diferentes impresiones con un mero cambio de &aacute;nguloo de calidad lum&iacute;nica. Cosas como &eacute;sta no puede transmitirla fotograf&iacute;a alguna, por ello es que desde este blog siempre se recomienda la m&aacute;s efectiva manera que tiene la cultura para poder transmitirse: viajar, contemplar y valorar.<br /><br /></span></span><span class="estilo7"><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">RogelioRubio Segura</span></span><br />]]></description>            <pubDate>Sat, 14 Jun 2008 05:43:25 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Nuestra Señora de los Dolores (Benacazón)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/05/00013-nuestra-senora-de-los-dolores-benacazon.html</link>            <description><![CDATA[<img src="http://fotos.subefotos.com/16ef5e65f7d1a8b463f27975621c7495o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Volvemosnuevamente a visitar la comarca sevillana del Aljarafe, donde afortunadamentela barbarie y la destrucci&oacute;n que durante los a&ntilde;os treinta esquilm&oacute; gran partedel enorme patrimonio art&iacute;stico que los siglos nos dejaron, permaneci&oacute; en granmedida alejada y permiti&oacute; que esta bella regi&oacute;n conservase casi la totalidad desu heredad hist&oacute;rica.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/4ebad6ad7edeb883ccebbef7c56f0e0do.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">LaHermandad de la Vera+Cruz de la aljarafe&ntilde;a localidad de Benacaz&oacute;n reside en laErmita de la Santa Vera+Cruz, procesionando el Jueves Santo. Su faroldevocional es el Sant&iacute;simo Cristo de la Vera+Cruz, talla de enorme valorhist&oacute;rico y art&iacute;stico, an&oacute;nima del siglo XVI. Esta obra ser&aacute; tratada m&aacute;sadelante en este blog ya que se trata de una imagen en extremo interesante yvenerable.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/c14ce57c7b64c2b6a4e6aa19e3337c80o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">NuestraSe&ntilde;ora de los Dolores, la obra que hoy tratamos en este art&iacute;culo, es la titularmariana de la corporaci&oacute;n de la Vera+Cruz. Se trata de una excelente talla deMar&iacute;a Sant&iacute;sima an&oacute;nima del siglo XVIII, aunque sensiblemente modificada a lolargo de los a&ntilde;os. En su estado original, se traba de una talla que se dispon&iacute;aarrodillada, con las manos juntas en oraci&oacute;n. Antonio Eslava Rubio en 1973 lerealiz&oacute; nuevo candelero en posici&oacute;n erguida, sustituyendo las manos originalesentrelazadas por un nuevo juego separado realizado por el mismo autorcarmonense y que es el que actualmente luce. Lu&iacute;s &Aacute;lvarez Duarte, quien efectu&oacute;la &uacute;ltima restauraci&oacute;n sobre la talla, atribuy&oacute; la imagen a lasgubias del maestro Crist&oacute;bal Ramos Tello, atribuci&oacute;n esta que me parecenotablemente acertada. El rostro de la dolorosa, que es la &uacute;nica parte originalque se conserva, est&aacute; realizado en terracota.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/1039d19d5c4d27a1ae48775216fb0559o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Apesar de la adaptaci&oacute;n sufrida, el rostro de la imagen se nos antojarelativamente intacto, y en todo caso fiel a su estado original, dado tambi&eacute;nel hecho de que la terracota (barro cocido) es un material sobre el quedif&iacute;cilmente pueden realizarse retoques durante una intervenci&oacute;n o restauraci&oacute;nmal encauzada. Sobre el estado de la policrom&iacute;a resulta m&aacute;s complicadopronunciarse, aunque la comparaci&oacute;n con antiguas instant&aacute;neas nos trasmitetotal fidelidad al original. Respecto a la adaptaci&oacute;n realizada sobre la obra,recordemos tambi&eacute;n la ejecutada sobre la sevillana Virgen de las Aguas, obratambi&eacute;n de Crist&oacute;bal Ramos, pero que sufri&oacute; quiz&aacute; mayor intervenci&oacute;n sobre elrostro durante el proceso, id&eacute;ntico por lo dem&aacute;s al anteriormente mencionado enel caso de la dolorosa de Benacaz&oacute;n.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/fa6acdeb2150d8d2598e76d999a7029eo.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Elegantey academicista, las gubias del gran maestro escultor Crist&oacute;bal Ramos parecendejarse influir por la est&eacute;tica imperante en la &eacute;poca, produciendo una talla decaracter&iacute;sticas muy al gusto cofrade, de finas y delicadas facciones, enormebelleza en su concepci&oacute;n general a la misma vez que recorridas por un transidodolor, exteriorizado en la pesadumbre de los ojos enmarcados por finas cejaslevemente fruncidas y el gesto de una boca de modelado exquisito, que nos dejaentrever los dientes superiores y la lengua. La obra, ejecutada durante el&uacute;ltimo tercio del siglo XVIII, inclina la cabeza hacia su derecha y abajo,siendo el ovalo de agradables facciones afiladas, mostrando un peque&ntilde;o hoyueloen la barbilla, rasgos estos que junto a la femenina belleza de la obra parecenanunciarnos las trazas generales que depurar&aacute; con posterioridad aplic&aacute;ndoles una interpretaci&oacute;n propia su, en cierta medida, m&aacute;s alabado y apreciado alumno (sobre todopor el &ldquo;mundillo&rdquo; cofrade) Juan de Astorga, cuyo nombre acabar&iacute;a siendo bastante m&aacute;s conocido que el de su maestro.<br /><br /></span><img src="http://fotos.subefotos.com/b96aad04cf0365647e2e62f32da7e0c2o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">Excelsapues se nos muestra esta corporaci&oacute;n de la Vera+Cruz de Benacaz&oacute;n, qui&eacute;n adem&aacute;sde poseer el bien de mayor valor del que una hermandad pueda vanagloriarse,como lo son dos titulares absolutamente extraordinarios, tiene la dicha deprocesionarlos sobre dos andas notablemente acertadas: elegante y sobria caobailuminada por hachones para el crucificado; elegante palio de Rodr&iacute;guez Ojedapara la dolorosa. Notable Jueves Santo pues el que puede disfrutarse en lavilla aljarafe&ntilde;a de Benacaz&oacute;n.<br /><br /></span><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;">RogelioRubio Segura</span><br />]]></description>            <pubDate>Sun, 18 May 2008 03:49:34 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>