<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>Pasión y Gubia</title>        <description><![CDATA[Contemplación del patrimonio artístico y aprecio del verdadero valor que posee la imaginería andaluza y española. Viajar para conocer y apreciar como lema, si es cofrade o aunque no le guste la Semana Santa.cautivoservita@yahoo.com]]></description>        <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Thu, 12 Nov 2009 01:04:44 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>Santísimo Cristo de la Sangre (Écija).</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2009/11/00023-santisimo-cristo-de-la-sangre-ecija.html</link>            <description><![CDATA[<p><img src="http://img52.imageshack.us/img52/1959/38084652.jpg" /></p><p>&nbsp;</p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Caer enun inexplicable olvido a pesar de lo relevante y destacable que resulte tu obraparece ser un lugar com&uacute;n en el desagradecido mundo art&iacute;stico relacionado conlas cofrad&iacute;as. Si a ello se le suma el haber desarrollado carrera art&iacute;sticafuera de los periodos de mayor esplendor y reconocimiento por parte de lahistoriograf&iacute;a, quiz&aacute; podamos hallar la explicaci&oacute;n a c&oacute;mo siendo el autordocumentado del impresionante Cristo de la Sangre astigitano, obra destacabledonde las haya dada su depurada factura en pleno siglo XVI, el nombre de Gaspardel &Aacute;guila nos resulte en la actualidad tan enormemente desconocido.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img43.imageshack.us/img43/3705/68006831.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">La ejecuci&oacute;ndel Sant&iacute;simo Cristo de la Sangre fue contratada con el imaginero abulense denacimiento&nbsp; (pero que desarrollar&iacute;a todasu carrera art&iacute;stica en la ciudad de Sevilla) Gaspar del &Aacute;guila en 1567. Deescasa obra documentada, pues poco m&aacute;s en cuanto a la imaginer&iacute;a que la hoy end&iacute;a notablemente retocada imagen de la Soledad de Marchena, realizada en 1570,puede documentarse a su gubia, la obra de Gaspar del &Aacute;guila se encuadra en esaserie de autores muy poco estudiados que fueron germen de la escuela sevillanade imaginer&iacute;a, la cual no alcanzar&iacute;a su verdadera valoraci&oacute;n hasta labarroquizaci&oacute;n de sus formas en el taller de Monta&ntilde;&eacute;s. Nombres como el deltambi&eacute;n abulense Jer&oacute;nimo Hern&aacute;ndez (y posteriormente su disc&iacute;pulo Andr&eacute;s deOcampo), Miguel de Ad&aacute;n o Juan de Oviedo el Viejo (sobrino de J.B. V&aacute;zquez elViejo), amen del de nuestro autor, salpican la n&oacute;mina de imagineros quetrabajaron en la segunda mitad del siglo XVI, &nbsp;a caballo entre el manierismo (que sustituy&oacute; ala implantaci&oacute;n de un verdadero renacentismo en las formas de la &eacute;poca ennuestra geograf&iacute;a) &nbsp;y el barroco, dearrasadora irrupci&oacute;n en la capital hispalense a principios del siglo XVII, autorestodos ellos a la sombra de la figura del salmantino de nacimiento y tambi&eacute;nformado en &Aacute;vila Juan Bautista V&aacute;zquez el Viejo que traslad&oacute; su taller desdeToledo a principios de la d&eacute;cada de los 1550 hasta Sevilla, entrando a formarparte de &eacute;l los mencionados artistas. Grande hubo de ser el reconocimiento aldesempe&ntilde;o de Gaspar del &Aacute;guila en el taller de J. B. V&aacute;zquez, hasta el punto deser nombrado veedor del gremio de los escultores junto a Miguel Ad&aacute;n por FelipeII hacia 1582, en lo que podr&iacute;amos considerar un tribunal examinador deaquellos aspirantes a desempe&ntilde;ar las artes del gremio. Ilustres nombres como elde Mart&iacute;nez Monta&ntilde;&eacute;s hubieron de someterse a su juicio art&iacute;stico paradesempe&ntilde;ar su futura ocupaci&oacute;n.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img33.imageshack.us/img33/7717/44607378.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Mas siel hecho de tratarse de una obra tan tempranamente documentada y pertenecientea la labor art&iacute;stica de un autor de tanta relevancia en su &eacute;poca y escasa obradocumentada no fuese suficiente peculiaridad, el hecho de encargarse suejecuci&oacute;n a Gaspar del &Aacute;guila bajo la premisa de inspirarse en la mayordevoci&oacute;n hist&oacute;rica de la ciudad de Sevilla, como lo fue el Santo Crucifijo deSan Agust&iacute;n,&nbsp; dota a la talla de a&uacute;nmayor valor hist&oacute;rico, como vivo testimonio de la relevancia que este icono posey&oacute;en siglos pret&eacute;ritos.&nbsp; La orden de &ldquo;LosAgustinos&rdquo;, &nbsp;la cual siempre aparecerelacionada con la imagen de Cristo muerto en la Cruz, encarg&oacute; la talla de laimagen astigitana en 1567 y debemos congratularnos de poder documentar la obra,pues la orden agustina suele ocultar la paternidad art&iacute;stica de suscrucificados, haciendo constar en el contrato que la imagen ser&iacute;a: &ldquo;uncrucifijo de bulto que ser&aacute; de pino de segura que tenga en largo dos varas e dela postura del Crucifijo de Santo Agust&iacute;n de Sevilla, e que sean guecas lasespaldas del dicho cristo &hellip;&rdquo;. &nbsp;As&iacute; mismo,la hermandad que se constituy&oacute; en 1564 en el convento de San Agust&iacute;n astigitanopara dar culto a este crucificado, reconoc&iacute;a en su reglamentaci&oacute;n que &eacute;sta:&ldquo;&hellip;fue hecha y sacada por la que tienen los cofrades y hermanos del Sant&iacute;simoCrucifijo del Se&ntilde;or San Agust&iacute;n en la ciudad de Sevilla&hellip;&rdquo; Todo un ejemplo defidelidad a un modelo de corporaci&oacute;n original, como lo han sido tambi&eacute;n lasm&uacute;ltiples filiales de la Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Sevilla (ElSilencio), o la hermandad de la Soledad de San Lorenzo en la comarca aljarafe&ntilde;a(aunque sin existir en este caso dicha relaci&oacute;n filial). Desgraciadamente laimagen del Santo Crucifijo de San Agust&iacute;n desapareci&oacute; v&iacute;ctima de la incultura yla sinraz&oacute;n en el incendio de la Parroquia de San Roque hispalense de 1936,perdi&eacute;ndose un importante pedazo de historia viva sevillana irrecuperablemente;sus m&uacute;ltiples leyendas, las estampas en blanco y negro, as&iacute; como una vulgarreposici&oacute;n del original destruido, obra de Agust&iacute;n S&aacute;nchez Cid (de escas&iacute;simacalidad) es lo &uacute;nico que hasta nuestros d&iacute;as hemos conservado junto a estemodelo astigitano, directamente inspirado en &Eacute;l, que fue referente &nbsp;devocional de toda Sevilla.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img691.imageshack.us/img691/3320/36798483.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Obrageneralmente encuadrada en la factura del primer cuarto del siglo XIV, fecha enla cual empiezan a tenerse los primeros datos al respecto a la efigie del SantoCrucifijo, el arcaico Cristo de San Agust&iacute;n significo para Sevilla durante casisiete siglos la referencia devocional indiscutible de toda la ciudad,atribuy&eacute;ndose a la Santa Efigie las milagrosas finalizaciones de lasrecurrentes epidemias de peste que asolaron la ciudad, el fin de las pertinacessequ&iacute;as o la ciertamente prodigiosa ausencia de v&iacute;ctimas tras el brutalTerremoto de Lisboa en 1755. Muchas y diversas fueron las procesiones queextraordinariamente se organizaban con el milagroso crucificado, petici&oacute;n delpropio ayuntamiento de la ciudad mediante,&nbsp;en acci&oacute;n de gracias por un bien recibido o en rogativas ante algunaangustiosa situaci&oacute;n que se viviese en la ciudad. Todo un icono de lareligiosidad popular de la urbe fue el Santo Crucifijo, as&iacute; como tambi&eacute;n unregistro del paso del tiempo, las adversidades y avatares por los que pas&oacute;Sevilla a lo largo de su historia, cuya devoci&oacute;n ya en tan temprana fecha como1567 atraves&oacute; fronteras y recorri&oacute; incluso los 86 km que separan la lejana&Eacute;cija de la capital.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img43.imageshack.us/img43/9774/23717321.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Pertenecientea la corporaci&oacute;n astigitana de &ldquo;Los Gitanos&rdquo; residente en la Parroquia de SantaCruz, el Sant&iacute;simo Cristo de la Sangre procesiona por las calles de &Eacute;cija en latarde-noche del Jueves Santo, acompa&ntilde;ado de un nutrid&iacute;simo cuerpo de nazarenosya que la hermandad de la que es titular pasa por ser una de las m&aacute;s populosascofrad&iacute;as de la localidad. Las andas que lo portan, de notable calidad yejecutadas en madera dorada, son portadas a costal con el acompa&ntilde;amiento de lossones de una agrupaci&oacute;n musical, que interpreta un repertorio en exceso alegrey plagado de las habituales &ldquo;pseudo-marchas&rdquo; tan a la moda. Llama la atenci&oacute;n yaporta notable personalidad el hecho de que la Santa Cruz sobre la que ha sidoclavada la divina efigie del Cristo de la Sangre se acople al canasto entretres altas cu&ntilde;as, que simulan encajar el palo del madero sobre el agujeropracticado en el G&oacute;lgota para sostener el instrumento del martirio en vertical.Bajo palio cierra el cortejo procesional la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de losDolores, talla de factura decimon&oacute;nica (y escaso m&eacute;rito art&iacute;stico) obra deAntonio D&iacute;az Poz en 1853.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><br /></span></span></p><p><img src="http://img121.imageshack.us/img121/2844/72321516.jpg" /><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Resultaobvio que m&aacute;s all&aacute; de una mera inspiraci&oacute;n en el modelo sevillano, muy sutil ypr&aacute;cticamente circunscrita a la semblanza del largo pa&ntilde;o de pureza y ladisposici&oacute;n de las piernas, la imagen astigitana fue dotada de completaindependencia est&eacute;tica respecto al Santo Crucifijo por parte de Gaspar del&Aacute;guila. Depurado y elegante en sus formas hasta parecer m&aacute;s producto de unsereno renacimiento que de un manierismo que por fecha y ubicaci&oacute;n hist&oacute;ricadebieran encuadrarle, la imagen del Sant&iacute;simo Cristo de la Sangre no resulta enabsoluto un simulacro arcaicista y r&iacute;gido que emule la imaginer&iacute;a ejecutada enun periodo anterior, carente del palpitante verismo hist&oacute;rico que exuda unatalla original; un soplo vanguardista de excelsa ejecuci&oacute;n y depuradas l&iacute;neas,que asimila las peculiaridades est&eacute;ticas de los simulacros devocionales algusto de la mentalidad propia de siglos anteriores para, mediante laintegraci&oacute;n cabal en una obra plenamente actual, no comprometer ni cercenar losmecanismos expresivos del siglo XVI ni el detallismo realista ganado durantecasi dos siglos y medio de evoluci&oacute;n art&iacute;stica resultar&iacute;a una descripci&oacute;n m&aacute;saplicable a este caso particular.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img524.imageshack.us/img524/4468/71138071.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Deelegante y naturalista canon de semblanzas renacentistas muy propio de laserena obra del taller de Juan Bautista V&aacute;zquez, al cual pertenec&iacute;a Gaspar del&Aacute;guila, el Cristo de la Sangre gira el torso sutilmente a su derecha, cayendola cabeza &nbsp;hacia este mismo lado y abajo,adoptando el conjunto una suave curvatura en forma de &ldquo;S&rdquo; que aporta dinamismoa la efigie, siendo esta l&iacute;nea serpentinata un recurso habitual del manierismo,no as&iacute; de la factura de la obra en que se inspira (Crucifijo de San Agust&iacute;n), cuyomarcado arcaicismo y rigidez hace que incluso carezca de la curvatura goticistao marfile&ntilde;a que denotan los modelos inmediatamente posteriores como el Cristode la Sangre o de los Maestres de la Parroquia de San Isidoro de Sevilla. Laca&iacute;da del cuerpo&nbsp; resulta verista yelegante, propia del siglo XVI y alejada de todo exceso dram&aacute;tico, al igual quela musculatura de la talla, lejana a los excesos de algunos modelos que sedesarrollar&iacute;an con posterioridad en la primera mitad del siglo XVII.&nbsp; El modelo se muestra completamente a lamedida del ser humano: natural y cercano, aunque siempre dentro de un canon deexcelsa belleza y proporcionalidad, aunque pleno de masculinidad y alejado detodo amaneramiento frecuente en algunas obras del periodo manierista. Es en elrostro donde sin duda m&aacute;s parece alejarse de la imagen del Santo Crucifijo,aunque no poseamos suficiente material de la devota y desaparecida imagen comopara establecer una comparativa m&aacute;s directa; contenido dramatismo en un rostrocompletamente contextualizable en la segunda mitad del siglo XVI, alejado detodo dramatismo arcaicista y terrible propio de los principios del siglo XIV.Amable serenidad en un rostro cercano que parece descansar tras los tormentossufridos, apenas reflejando el sufrimiento y la fatiga en la boca levementeabierta, que nos deja apreciar los dientes superiores. El peculiar modelo decorona de espinas en forma de &ldquo;ochos&rdquo; engarzados&nbsp; (relativamente habitual en la &eacute;poca), sealarga en este caso elegantemente, adquiriendo gran personalidad y remarcandola l&iacute;nea suave e incruenta de la testa al carecer de espinas sobresalientes,integr&aacute;ndose en el trazado de la cabellera con la que parece fusionarse. Eltratamiento del cabello denota una cierta abstracci&oacute;n en su ejecuci&oacute;n, siendode gran solvencia y vistosidad la t&eacute;cnica aplicada. La barba b&iacute;fida es tambi&eacute;nde gran personalidad, rematando de forma muy apuntada cada mech&oacute;n. El recatadosudario s&iacute; que nos retrotrae inmediatamente al Santo Crucifijo de San Agust&iacute;n,aunque una vez m&aacute;s la reinterpretaci&oacute;n de Gaspar del &Aacute;guila resulta magistralal permitir que la pieza de tela &uacute;nica que compone el pa&ntilde;o de pureza, que seanuda a si misma sobre la cadera derecha sin dejar mo&ntilde;a, se abra sobre el muslode esta pierna entre los dos grandes pliegues resultantes del enlace,dej&aacute;ndonos ver la anatom&iacute;a, cosa que no ocurre en el modelo en que se inspira,aunque el resto s&iacute; que resulta muy similar, incluyendo el amplio bucle que caesobre la parte interior del muslo derecho y la longitud notable del pa&ntilde;o, sinllegas a tapar las rodillas en el caso astigitano como ocurre en el sevillano.La disposici&oacute;n de las piernas es otro punto de similitud plena entre ambosmodelos, siendo elegant&iacute;sima la imitaci&oacute;n por parte de Gaspar del &Aacute;guila delposicionamiento de las extremidades inferiores a imitaci&oacute;n de los modelosg&oacute;ticos, quedando la pierna diestra flexionada lateralmente, apuntando larodilla hacia la derecha, desaline&aacute;ndose de la cadera, no con ambas rodillasdirigidas frontalmente y alineadas respecto a la cadera como en los modeloscl&aacute;sicos habituales a que estamos visualmente acostumbrados por imposici&oacute;nbarroca.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img524.imageshack.us/img524/9629/16422988.jpg" /><br /> </span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Lapolicrom&iacute;a, adecuad&iacute;sima y de tonalidades ambarinas (fruto m&aacute;s queprobablemente del envejecimiento de la talla) remata una obra de l&iacute;neas suavesy equilibradas. Alejada de todo espect&aacute;culo sangriento o desagradable, as&iacute; comola anatom&iacute;a &nbsp;huye de lo descarnado sinincurrir en un realce muscular inadecuado al discurso expresivo de la talla; nodeja de mostrarnos la crudeza del martirio, resultando especialmente verista enla recreaci&oacute;n de los regueros provocados por las llagas, pero evita en todomomento interferir mediante el exceso sanguinolento el discurso clasicista ylleno de contenida elegancia que preside toda la obra. Los peque&ntilde;os moratonesfruto de los azotes quedan muy velados por el desgaste de la policrom&iacute;a (amende ser sutiles en su recreaci&oacute;n originariamente). Las agradables tonalidadestambi&eacute;n ambarinas del sudario, suavizadas por los siglos, se integran con zonasdoradas y dise&ntilde;os en forma de medallones policromados en tonalidades carmes&iacute;esque en absoluto resultan llamativos, aun&aacute;ndose junto a los largos y pocomovidos bucles del sudario a integrarse en el conjunto de armoniosa elegancia yserenidad de la obra.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img5.imageshack.us/img5/8601/33106293.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Cabedestacar en la conclusi&oacute;n de este art&iacute;culo la extra&ntilde;eza de que esta imagen raravez sea referida entre las obras m&aacute;s destacadas de la imaginer&iacute;a de nuestrageograf&iacute;a, siquiera entre las obras m&aacute;s interesantes de su periodo hist&oacute;rico,cuando es al menos en este &uacute;ltimo apartado una talla m&aacute;s que rese&ntilde;able, no solopor su destacable calidad entre la imaginer&iacute;a del siglo XVI, sino tambi&eacute;n porla particularidad de dejar intuir detalles de un Renacimiento que apenas asom&oacute;t&iacute;midamente en la imaginer&iacute;a de nuestra tierra, siempre dentro de las l&iacute;neasmanieristas de su ejecuci&oacute;n, que rememoran a su vez el arcaico g&oacute;tico de laimagen original en que se inspira. A&ntilde;&aacute;dase a ello el inter&eacute;s que posee una obraque resulta fiel testigo de la devoci&oacute;n por un icono important&iacute;simo en tiempos,en nuestros d&iacute;as ya perdido, como el Santo Crucifijo de San Agust&iacute;n, quetraspas&oacute; en pleno siglo XVI fronteras locales y recorri&oacute; tantos kil&oacute;metrosinspirando los reglamentos de una hermandad y las l&iacute;neas de su titular desdeSevilla a &Eacute;cija. Al margen de todo lo anteriormente dicho, baste el enorme posodevocional que posee la mencionada efigie del Cristo de la Sangre de laHermandad de los Gitanos de &Eacute;cija y la calidad art&iacute;stica que atesora para, sinnecesidad de m&aacute;s an&eacute;cdotas hist&oacute;ricas, hacer relevante y digna de atenci&oacute;n estanotabil&iacute;sima efigie de crucificado reclamando mayor atenci&oacute;n y adecuadosestudios sobre la tan desconocida obra de Gaspar del &Aacute;guila.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img src="http://img20.imageshack.us/img20/8718/90273147.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></p><span style="font-size: small;"><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="color: #ffffff;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span>]]></description>            <pubDate>Wed, 11 Nov 2009 13:35:32 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Nuestra Madre y Señora de los Dolores (Osuna)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2009/10/00022-nuestra-madre-y-senora-de-los-dolores-osuna.html</link>            <description><![CDATA[<span style="color: #000000;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/ebf72be5966772dc236a077b1199ff9co.jpg" width="480" /><br /><br /></span><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Hay ocasiones en que la excelenciade una imagen es tal que ejemplifica por s&iacute; sola el significado del t&eacute;rmino&ldquo;obra maestra&rdquo;. Nuestra Madre y Se&ntilde;ora de los Dolores am&eacute;n de un icono devocionalincuestionable en su localidad, es una de esas escasas tallas que podr&iacute;amoscatalogar como cumbre y referente en su iconograf&iacute;a. Hablamos sin duda de unade las obras marianas m&aacute;s interesante de&nbsp;la provincia de Sevilla.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: times new roman,times;"><br /></span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/b8467d4054b64cf0885fca40c53616abo.jpg" width="480" /><br /></span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">La Hermandad Servitaursaonense que rinde culto a la excelsa imagen de la Virgen de los Doloresrealiza estaci&oacute;n de penitencia en la ma&ntilde;ana del Viernes Santo, siguiendo lospasos&nbsp; de la hermandad de Jes&uacute;s Nazareno que sale una hora antes,&nbsp;por las mismas calles que esta otra corporaci&oacute;n va recorriendo. Ambas doscofrad&iacute;as son independientes, rindiendo culto la de los Siervos de Mar&iacute;a comotitular solo a la Se&ntilde;ora de los Dolores. La imagen se dispone sobre paso conrespiraderos de orfebrer&iacute;a plateada sin palio, acompa&ntilde;ando banda de m&uacute;sica queinterpreta un repertorio de diverso car&aacute;cter. Luce la imagen saya y mantobordados que recubren burdamente el impresionante trazado de las ropas talladasoriginales. Una&nbsp; r&aacute;faga o resplandor de orfebrer&iacute;a plateada rodea a laimagen, quedando &eacute;ste a una prudente distancia del contorno de la efigie, nodirectamente bordeando el manto, lo cual realza notablemente el simulacrodevocional y magnifica su trascendencia. La elegante corona de orfebrer&iacute;aplateada&nbsp;y una apocal&iacute;ptica media luna a los pies de la talla complementanlos aditamentos de la imagen, junto a un coraz&oacute;n atravesado por siete pu&ntilde;ales,tambi&eacute;n en orfebrer&iacute;a plateada, que sostiene la imagen en sus manos entrelazadas.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><br /></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><img src="http://fotos.subefotos.com/5b2f17e70bb972b20f058eea9f8ab2c5o.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">De considerablesdimensiones para tratarse de una imagen mariana (1,74 m.), la imagen se nosmuestra vestida con una t&uacute;nica y manto tallados en minuciosos y pormenorizadospliegues, que provocan sensaci&oacute;n de apelmazamiento, ajust&aacute;ndose a la efigiecomo si se hallasen humedecidos (t&eacute;cnica de pa&ntilde;os mojados). Un rico y profusoestofado de elegante factura recubre todo el simulacro textil, que en principioprobablemente fuese de tonos crom&aacute;ticos lisos, siendo la mencionada labor delestofado un a&ntilde;adido posterior de notoria calidad ejecutoria. Las manos seentrelazan en oraci&oacute;n, cerr&aacute;ndose los dedos con fuerza visible que contribuye aresaltar el adem&aacute;n doloroso y de arrebato en la oraci&oacute;n de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima. Lacabeza se gira hacia abajo y a la derecha, permitiendo al fiel de esta formacontemplar mejor desde la altura de su altar o paso procesional los bellosrasgos del atribulado semblante.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><img src="http://fotos.subefotos.com/ee1e4847f992a51fd90e79ca33212ec6o.jpg" /><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">El rostro de la Virgen delos Dolores se enmarca dentro de los rasgos de la escuela granadina, siendoejemplo claro de la capacidad de las tallas marianas de esta escuela durantelos siglos XVII y XVIII de transmitir al fiel una sensaci&oacute;n de dolor yaflicci&oacute;n de la Madre sin que los hermosos y melanc&oacute;licos rasgos del rostrodenoten en forma alguna deformaci&oacute;n o exagerada contracci&oacute;n de las faccionespor mor del amargo trance por el que la Se&ntilde;ora atraviesa. Hasta tal puntoresulta efectiva esta capacidad de transmisi&oacute;n que provoca incluso el inmediatorechazo est&eacute;tico por parte del espectador no versado y acostumbrado a lacontemplaci&oacute;n de este tipo de im&aacute;genes, de rasgos algo m&aacute;s maduros que elmodelo frecuente en las tallas ce&ntilde;idas al modelo popular sevillano, tradicionalmentem&aacute;s juvenil y con una transmisi&oacute;n menos directa, de impresiones m&aacute;sdulcificadas. Sin embargo no hay caracter&iacute;stica alguna como ya se ha dicho enla talla que resulte visualmente impactante ni est&eacute;ticamente desagradable, soloun rictus de dolor contenido e intimista y unos rasgos minuciosamenteretratados con una gran capacidad de transmitir sensaciones.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><img src="http://fotos.subefotos.com/769c856bf90a6a24d2caad6768cc0645o.jpg" /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">El manto tallado de laefigie cubre la cabeza, dejando un &oacute;valo muy abierto a trav&eacute;s del cual podemosver el rostro de Mar&iacute;a, el cuello, as&iacute; como la cabellera, que en finos ydelicados mechones cae sobre el pecho de la talla hasta llegar a los brazos,enmarcando la ca&iacute;da del manto a la altura de los hombros.&nbsp; El rostro, enalargado &oacute;valo, muestra unos rasgos de una cierta madurez. Las cejas&nbsp;seelevan, las aletas nasales se contraen, as&iacute; como las comisuras de los labioscerrados se pliegan hacia abajo, componiendo de esta manera el sutil rictusdoloroso que comunica al fiel el intenso dolor en que se halla sumida internamentela Sant&iacute;sima Virgen. Los misteriosos ojos entrecerrados proyectan una sombrasobre el parpado inferior y las pupilas, acentuando la sensaci&oacute;n melanc&oacute;lica yel misticismo, invitando al espectador a que tenga que acercarse hasta la l&iacute;neavisual directa de la talla para poder mirar a &nbsp;los ojos de la Sant&iacute;sima Virgen, gesto este deacercarse a Mar&iacute;a pleno de simbolismo. Los marcados pliegues nasogenianos, unacierta sensaci&oacute;n de blandura en los p&oacute;mulos, el marcado surco de las comisuraslabiales junto a los pliegues de la piel bajo los p&aacute;rpados inferiores, nosdejan la sensaci&oacute;n de un rostro envejecido por un dolor desgarrador con el quela imagen parece batallar, conteni&eacute;ndolo a duras penas e interioriz&aacute;ndolo. Ungr&aacute;cil hoyuelo en la carnosa barbilla remata los rasgos de faccioneshermosas,&nbsp; pero presas del sufrimiento. Un largo cuello de suaves l&iacute;neas,apenas anatomizado, sostiene elegantemente la testa.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;">&nbsp;</span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/7d4c261874831af3993ff8e92150058co.jpg" width="480" /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">El insigne imaginerogranadino Jos&eacute; de Mora ha sido considerado hist&oacute;ricamente el autor de estafelic&iacute;sima interpretaci&oacute;n de los Dolores de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima a finales del sigloXVII o principios del siglo XVIII, mas a pesar de la fiabilidad y probableacierto de tal hist&oacute;rica atribuci&oacute;n, servidor no descartar&iacute;a la posibilidad deque el siempre perpetuamente olvidado para las atribuciones populares TorcuatoRuiz del Peral pudiese relacionarse tambi&eacute;n con la ejecuci&oacute;n de la obra.&nbsp;Si bien la talla innegablemente posee rasgos de gran similitud con los dela obra de Jos&eacute; de Mora (m&uacute;ltiples bustos documentados del artista o ladocumentada imagen mariana de la Soledad de Granada as&iacute; lo atestiguan), nomenor resulta su parecido con obras de Ruiz del Peral (dolorosas de la Humildady los Dolores de Guadix, varios bustos repartidos por la capital granadina oese monumento a la perfecci&oacute;n que es Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de las Angustias de laAlhambra).</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><img src="http://fotos.subefotos.com/fb42d8fcc2844e31325775158d8a9fe2o.jpg" /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Perfecci&oacute;n. Sin duda &eacute;stees el t&eacute;rmino clave en la imaginer&iacute;a de ambos artistas granadinos. Perfecci&oacute;nen cada rasgo, pulido y elaborado con un detallismo casi obsesivo, cual si susobras fuesen fruto de a&ntilde;os de elaboraci&oacute;n y meditaci&oacute;n de cada nimio detalleescult&oacute;rico y pol&iacute;cromo, hasta apabullar al fiel con un simulacro tan real ylleno de trascendencia que sobrecoge e impacta a primer golpe de vista. Jos&eacute; deMora es sin duda la atribuci&oacute;n m&aacute;s fiable y verista que podemos dar a estatalla de Nuestra Madre y Se&ntilde;ora de los Dolores, en torno a principios del sigloXVIII, mas vale la pena contemplar la posibilidad de un Ruiz del Peral quesigui&oacute; los modelos escult&oacute;ricos de Mora hasta el punto de casi replicar algunosde ellos, alcanzando cotas creativas de tanta genialidad como las del famosomaestro tanto en la faceta escult&oacute;rica como en la pol&iacute;croma, radicando en esta&uacute;ltima algunas peque&ntilde;as diferencias de Ruiz del Peral respecto a Mora dentro deuna genialidad absoluta al aplicar los pinceles en ambos casos. Habr&iacute;a queatrasar la fecha de ejecuci&oacute;n de la talla ursaonense hasta casi la mitad delsiglo XVIII en caso de atribuir a &eacute;ste su autor&iacute;a. Si bien algunos puntos de latalla nos recuerdan m&aacute;s a la ejecutoria de Jos&eacute; de Mora (la policrom&iacute;a entreellas), los enormes ojos almendrados y labios de la imagen nos recuerdan m&aacute;svivamente a la obra de Torcuato Ruiz, aunque como ya se ha dicho, es locorrecto y adecuado establecer su autor&iacute;a en manos del primero de los autoresmencionados.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><br /></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: times new roman,times;"></span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: times new roman,times;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/eca02a2633d9f40f577ee17c692a95eao.jpg" width="430" /><br /></span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: times new roman,times;">&nbsp;</span></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">En el cap&iacute;tulo de reformassufridas por la talla mariana, destacar que los estofados de la t&uacute;nica talladafueron a&ntilde;adidos con posterioridad a la ejecutoria primigenia de la talla, cuyostonos originales fueron probablemente colores lisos.&nbsp; En una burdaintervenci&oacute;n en busca de colocar a&ntilde;adidos populares a la imagen, una seria dec&aacute;ncamos fueron clavados a todo lo largo del contorno del manto tallado, parapoder ubicar sobre la imagen unos prescindibles manto y saya de tela bordadas.Para contribuir al lucimiento de estas en detrimento y menoscabo de la imagenmariana se cercenaron las manos originales, colocando un taco de madera (alparecer de caracter&iacute;sticas m&oacute;viles) para facilitar la tarea de &ldquo;vestir&rdquo; a laimagen y que las manos enlazadas quedaran a mayor altura sobre las piezas detela bordada, haciendo m&aacute;s visibles &eacute;stas. Gran parte de esta serie deatentados sufridos por la talla fueron corregidos en una intervenci&oacute;nposterior, aunque persiste la ignorante e innecesaria costumbre de faltarle alrespeto a la talla mariana recubriendo la efigie con piezas de tela que tapanel trazado de la talla original y los estofados de incalculable valor, as&iacute; comola ca&iacute;da de la cabellera sobre los brazos.&nbsp;El resultado es una sensaci&oacute;nde hinchaz&oacute;n poco est&eacute;tica que puede comprobarse en las fotograf&iacute;as y elhundimiento de la imagen en las prescindibles piezas de tela. Por fortuna m&aacute;sall&aacute; de las festividades y d&iacute;as se&ntilde;alados para la cofrad&iacute;a, la imagen suelequedar expuesta al fiel en su atar sin el recubrimiento textil (a pesar de queestas ocasiones y el n&uacute;mero de piezas ha ido aumentando con el tiempo), dej&aacute;ndonosapreciar&nbsp; la impactante efigie de la Virgen de los Dolores en toda sumagnificencia como nos muestran las instant&aacute;neas facilitadas por Javier Garc&iacute;aMar&iacute;n, lector de este blog al que agradezco enormemente la amabilidad no solopor el importante aporte, sino por el mero hecho de soportar mis art&iacute;culos.Sepa recompens&aacute;rselo la Virgen de los Dolores, una de las mejores tallasmarianas que reciben culto en toda la geograf&iacute;a andaluza.</span></span></span> </p><p><span style="color: #000000;"><br /></span></p><p><span style="color: #000000;"><img height="640" src="http://img142.imageshack.us/img142/7201/p1360340.jpg" width="479" /></span></p><p><span style="color: #000000;"><br /></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span></p><p><span style="color: #000000;"><br /></span></p><p><span style="color: #000000;"><img src="http://img109.imageshack.us/img109/5899/p1360322.jpg" /><br /></span></p>]]></description>            <pubDate>Wed, 14 Oct 2009 17:15:14 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Nuestra Señora de los Dolores (Parroquia de Santiago, Sevilla)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2009/09/00021-nuestra-senora-de-los-dolores-parroquia-de-santiago-sevilla.html</link>            <description><![CDATA[<pre><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/b4397eee34d49fade37e9fb06a48a19ao.jpg" width="480" /></pre><p>&nbsp;</p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Continuando con la b&uacute;squeda que empezamos en el art&iacute;culo anterior de lahist&oacute;rica talla de Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores, hoy traemoshasta este blog la imagen a la que las &uacute;ltimas teor&iacute;as han relacionado m&aacute;sdirectamente con aquella que saliera de las gubias de Pedro Rold&aacute;n a mediadosdel siglo XVII para la m&iacute;tica corporaci&oacute;n hispalense. En el estado de abandonoy deterioro que puede desgraciadamente apreciarse en todas y cada una de lasinstant&aacute;neas que salpican este art&iacute;culo, sobre un retablo lateral de laParroquia de Santiago de Sevilla, sede de la conocida cofrad&iacute;a del Roc&iacute;o querealiza estaci&oacute;n de penitencia el Lunes Santo sevillano, se halla la talla quecon m&aacute;s acierto resulta relacionable con la que fuese una de las im&aacute;genes conmayor devoci&oacute;n de Sevilla.</span></span></span></p><p><span style="font-size: medium;"><br /></span></p><span style="font-size: medium;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/b158d306ed00dba479592ee80c5b42ebo.jpg" width="480" /></span><p><span style="font-size: medium;"><br /></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">De considerable tama&ntilde;o trat&aacute;ndose de una imagenarrodillada, la dolorosa de talla completa alza el rostro hacia arriba y a laderecha mientras ora con las manos juntas. De l&iacute;neas aparentemente inspiradasen la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores de la Parroquia dela Magdalena que ya tratamos en este blog en el anteriorart&iacute;culo, la Virgen de los Dolores de la Parroquia de Santiago despliega undiscurso est&eacute;tico imbuido en un barroco maduro y avanzado, alejado de lasl&iacute;neas tempranas de principios de siglo que muestra la imagen de la Magdalena,de caracter&iacute;sticas mucho m&aacute;s arcaicistas. Las similitudes son evidentes: ambasim&aacute;genes reposan sobre una superficie almohadillada (un coj&iacute;n en este caso),provocando un elegante contraposto forzado al quedar la rodilla derecha pordebajo de la izquierda que a su vez est&aacute; m&aacute;s adelantada, afianzando lasensaci&oacute;n din&aacute;mica de leve curvatura al llevar la imagen las manos a su ladoizquierdo mientras alza la cabeza a la derecha. El tocado tambi&eacute;n pareceinspirarse claramente en la imagen de la Antigua y Siete Dolores, pero en estatalla de la Virgen de los Dolores deja al descubierto parte del cuello y queda m&aacute;s libre el rostro, acorde a las modas barrocas de la mitad delsiglo XVII en adelante.&nbsp; Los ropajes tallados poseen mayor dinamismo en el caso de la Virgen de los Dolores, dotando a la obra de superior movimiento respecto ala rigidez del modelo de la Virgen de la Antigua, apelmaz&aacute;ndose la saya dejandointuir las formas anat&oacute;micas y dotando de mayor naturalidad al conjunto,&nbsp;recogi&eacute;ndose el manto bajo el brazo derecho en un airoso pliegue. Lasbocamangas se cierran con tres botones. En general &nbsp;el trazado de losropajes resulta m&aacute;s efectivo y menos tosco que en el modelo primigenio. Latonalidad rojiza de la saya y azulada del manto, que se dejan apenas entreverentre el deterioro y la acumulaci&oacute;n de suciedad, tambi&eacute;n vienen a responder aun modelo mucho m&aacute;s habitual y com&uacute;n a la moda que los tonos oscuros de laimagen mariana de la Parroquia de la Magdalena.</span></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;<img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/9375fad86a79c38faddaca05b5739dfao.jpg" width="480" /></span></span></p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">La policrom&iacute;a apenas se deja intuir entre lavergonzosa acumulaci&oacute;n de suciedad y el deterioro generalizado que sufre laimagen. En el rostro se adivina un correct&iacute;simo empleo de frescores sobre lap&aacute;lida encarnadura, que dota a la talla decierta gracia y vivacidad en su dolor. Los rasgos est&aacute;n m&aacute;s acordes a losideales de la escuela barroca plena: de car&aacute;cter m&aacute;s juvenil y facciones m&aacute;scarnosas que los angulosos y m&aacute;s avejentados rasgos de la Virgen de la Antigua.La boca se abre crisp&aacute;ndose en un adem&aacute;n doloroso, incluso pudiendo sugerir laimpresi&oacute;n de una sonrisa sesgada en las comisuras de los labios, dej&aacute;ndonos verlos dientes superiores. &nbsp;La nariz resulta de una depurad&iacute;sima factura, muyelegante, resaltando notablemente el entrecejo marcadamente triangular. La cejaizquierda queda fruncida acentuando la elevaci&oacute;n de ese lado de la cabeza;mientras la derecha queda en reposo,rompiendo as&iacute; valientemente la simetr&iacute;a del rostro. &nbsp;Otro rasgo claro dela evoluci&oacute;n entre los modelos marianos de la Parroquia de la Magdalena y la deSantiago es la frontalidad que denota la imagen de la Antigua y Siete Dolores,cuyo perfil resulta algo casual y forzado; &nbsp;contrariamente, la cuidad&iacute;simay excepcional perspectiva que observa el devoto al contemplar el perfil de latalla mariana que tratamos parece producto de un depurado estudio.</span></span></span><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/79c5bda6d7631640ac0f72ac330f0539o.jpg" width="480" />&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Cierto es que quiz&aacute; debiera haber recurrido auna descripci&oacute;n de la talla descontextualizada de una comparaci&oacute;n directarespecto a la imagen de la Antigua y Siete Dolores, pero las similitudes einspiraci&oacute;n de la talla de Santiago en el modelo primigenio de la Magdalenaparece bastante evidente, m&aacute;xime cuando cabe la posibilidad de que la efigieque tratamos sustituyera a la anterior como dolorosa titular de la corporaci&oacute;nsevillana de la Antigua y Siete Dolores.&nbsp; A pesar de las teor&iacute;asexistentes respecto a esta desconocid&iacute;sima talla, que situaban su ejecuci&oacute;n en torno a los a&ntilde;os1735-50, atribuyendo a las gubias de Benito de Hita y Castillo en algunos casosla imagen (aunque para tal extremo habr&iacute;a que atrasar la cronolog&iacute;a de la efigie cuanto menos hasta 1755-60 si no queremosadjudicar la obra a un escultor joven e inexperto, ya que este naci&oacute; en 1714), una nueva teor&iacute;avino a surgir dando a conocer para muchos esta dolorosa absolutamente ignorada.</span><br />&nbsp; </span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/93f68a082d5436632d29ca52a0a17d2bo.jpg" width="480" />&nbsp;</span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Los investigadores Antonio Torrej&oacute;n D&iacute;az y Jos&eacute;Lu&iacute;s Romero Torres abrieron los ojos a muchos al identificar esta imagen deNuestra Se&ntilde;ora de los Dolores de la Parroquia de Santiago con la talla que amediados del siglo XVII realizar&iacute;a Pedro Rold&aacute;n para la hermandad de la Antiguay Siete Dolores, rompiendo con la tradicional adjudicaci&oacute;n de la imagen de laAntigua de la Parroquia de la Magdalena a las gubias del genial maestro, concuya obra posee poca o nula relaci&oacute;n est&eacute;tica. Esta observaci&oacute;n puede resultarharto obvia, pero romper con la tradicional asimilaci&oacute;n de la imagen de laMagdalena con la de la m&iacute;tica Virgen de la Antigua de Rold&aacute;n tras d&eacute;cadas deliteratura cofrade de m&aacute;s bien escasa investigaci&oacute;n no es nada sencillo.&nbsp;Se agradece el trabajo y la labor de personas como estos dos mencionadosinvestigadores, que desempolvaron y dieron relevancia a una imagen como la deSantiago absolutamente desconocida para el mundo cofrade (y la propia ciudad)hasta entonces.&nbsp; Si bien es cierto que se trata solo de una atribuci&oacute;n yexisten otras teor&iacute;as en torno a la Virgen de los Dolores, resulta bastanteevidente que los rasgos de la imagen mariana que tratamos son totalmenteencuadrables dentro de la obra de Pedro Rold&aacute;n y Onieva, guardando especialparecido (asombroso en alg&uacute;n caso) con las efigies femeninas del retablo de laSanta Caridad de Sevilla (obra maestra que preside el banner de la cabecera deeste blog) y de la Parroquia del Sagrario de la Catedral hispalense. Lamento nodisponer de fotograf&iacute;as de mayor calidad que mostrar al lector, perorecomendar&iacute;a a este una b&uacute;squeda de instant&aacute;neas de los mencionados retablos, en especial&nbsp;del retablo mayor de laSanta Caridad, para que puedaestablecer una comparaci&oacute;n, resultando especialmente ilustrativa la imagen deuna de las Mar&iacute;as que mira al cielo. No obstante, como ya se ha mencionado, hade valorarse esta atribuci&oacute;n como tal, nod&aacute;ndole grado definitivo ya que la imagen sigue siendo an&oacute;nima y algunosdetalles (como el entrecejo marcadamente triangular) encajan a la perfecci&oacute;n enla escasa obra mariana conocida de Benito de Hita y Castillo.</span></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/2182a46f0717b15fae30fae99f4fa5b9o.jpg" width="480" /></span></span><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">&iquest;C&oacute;mo pudo Pedro Rold&aacute;n acabar realizando una imagen mariana que sustituyeraa la anterior titular de la important&iacute;sima Hermandad de la Antigua y SieteDolores?. Las modas sin duda alguna supusieron un factor definitivo si es querealmente ocurri&oacute; dicha sustituci&oacute;n, ya que con el desarrollo de la est&eacute;ticabarroca el gusto en la ciudad hab&iacute;a cambiado y la corporaci&oacute;n pudo optar porapartar su titular a favor de una nueva imagen m&aacute;s adecuada a los gustosimperantes, historia esta que se ha repetido durante siglos en nuestrascofrad&iacute;as y sigue sucediendo en la actualidad (recurri&eacute;ndose a muy diversos yreprobables medios en algunos casos para obtener tal adecuaci&oacute;n a la tendenciadominante). Tras la epidemia de peste que asol&oacute; Sevilla, la corporaci&oacute;n decidi&oacute;en 1649 renovar sus im&aacute;genes (hecho este documentado) pudiendo encargar a PedroRold&aacute;n as&iacute; la nueva efigie que sustituyera a la excepcional imagen de laAntigua y Siete Dolores de la Magdalena, a la que casi cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;sde su ejecuci&oacute;n no supieron apreciar y comprender en su justa medida al serproducto de otra mentalidad, otra &eacute;poca. Fue as&iacute; que esta imagen que hoytratamos pas&oacute; a ser historia, leyenda, mientras en una &eacute;poca fue la imagenmariana a la que se atribuy&oacute; mayor devoci&oacute;n en la ciudad; olvidada hasta laincapacidad de ser reconocida tras la disoluci&oacute;n de su primigenia corporaci&oacute;n,languideciendo y deterior&aacute;ndose peligrosamente pasaron muchos a&ntilde;os hasta quealguien volvi&oacute; a dar luz sobre su importancia y existencia: es por esto queresulta tan loable la labor de investigadores como los mencionados AntonioTorrej&oacute;n D&iacute;az y Jos&eacute; Lu&iacute;s Romero Torres que rescaten de la memoria lo que lasmodas y la ingratitud del cofrade esta tan presta a olvidar. Afortunadamente laMadre nunca paga a los hijos con el mismo olvido y abandono que a veces estosdispensan con Ella, y sin duda alguna sabr&aacute; recompensar nuestras oraciones conla gratitud y el cari&ntilde;o que Mar&iacute;a Sant&iacute;sima siempre dispensa al devoto que seacuerda de rezar ante su imagen tanto tiempo olvidada.</span></span></span></p><span style="font-size: medium;"><br /></span><p><span style="font-size: medium;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/9e04721c2730300e9707c1ce1b7f405ao.jpg" width="480" />&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: medium;"><br /></span></p><p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Llegadosa este punto resulta necesario y obvio hacer un llamamiento, una aut&eacute;ntica petici&oacute;nde socorro para que la imagen sea restaurada prontamente por manos expertas yprofesionales:&nbsp; la suciedad que &ldquo;devora&rdquo; a la talla; las perdidas ylagunas en la policrom&iacute;a; alarmantes grietas; ara&ntilde;azos de la capa pol&iacute;croma delestofado que dejan ver el dorado bajo &eacute;sta e incluso el aparejoy la propia madera, haciendo irreconocible su trazado; desaparici&oacute;n de lasl&aacute;grimas originales del rostro&hellip;&nbsp; y en general el vergonzoso aspecto deabandono y ruina en que se halla una imagen que, qui&eacute;n sabe, pudo tratarsequiz&aacute; de la efigie dolorosa de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de mayor devoci&oacute;n en la ciudad, claman a los cielos. Leemos en la p&aacute;gina web dela hermandad de penitencia de El Roc&iacute;o de Sevilla que la talla es propiedad delPalacio Arzobispal, no de la corporaci&oacute;n (y agradecemos de paso a la hermandadpor incluir en su web una rese&ntilde;a con fotograf&iacute;as de la imagen, ya que no setrata de uno de sus titulares, hecho que les honra y es un trato que no suelendispensar otras hermandades con las im&aacute;genes no procesionales de su parroquia).Esperemos que este hecho no sea la excusa perfecta para que nadie encuentre alresponsable de tomar decisiones respecto a los trabajos de restauraci&oacute;nprofesional que tan importante y excelente talla requiere, lanz&aacute;ndose la&ldquo;pelota&rdquo; desde el Arzobispado a la Parroquia y desde la Parroquia a laHermandad de Penitencia que all&iacute; reside.&nbsp; Hago una petici&oacute;n desde aqu&iacute; a la Hermandad de la Redenci&oacute;n paraque, aprovechando su relevancia medi&aacute;tica ycapacidad para ejercer presi&oacute;n al respecto, sepa si bien no acometerdirectamente labores de restauraci&oacute;n sobre la talla (ya que &eacute;sta no lepertenece), si&nbsp; alzar la voz y alarmar sobre el estado denigrante en quese haya una imagen de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de tanta relevancia (y probableimportancia hist&oacute;rica para la ciudad),&nbsp; para que qui&eacute;n deba hacerseresponsable de su correcta conservaci&oacute;n se sienta aludido y tomecartas en evitar que el vergonzoso deterioro en que se encuentra alcance elcar&aacute;cter de irreparable. Se&ntilde;ores responsables del patrimonio del Arzobispado y p&aacute;rroco de Santiago: por favor les ruegosean consciente de cuanta historia recae sobre sus manos y pongan sin m&aacute;sdemora la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de los Dolores al cuidado de restauradoresprofesionales (y titulados), evitando que Sevilla pueda perder la que, quiz&aacute;con el tiempo terminemos de descubrir, sea una de sus se&ntilde;as de identidadhist&oacute;rica m&aacute;s importantes.</span></span></span></p><p>&nbsp;</p><p><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/9bdc10e022ad03cd4e796c56db9f8e44o.jpg" width="480" /></p><p>&nbsp;</p><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span>]]></description>            <pubDate>Sat, 12 Sep 2009 06:04:42 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Nuestra Señora de la Antigua y Siete Dolores (Sevilla)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2009/09/00020-nuestra-senora-de-la-antigua-y-siete-dolores-sevilla.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-family: Calibri; color: #1f2029; font-size: small;"><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/a3c117ec42fed8eace0bce18cbe101ddo.jpg" width="480" />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br />Cual si fuera una leyenda, existe un nombre que evoca en el cofrade de la capital sevillana un pasado glorioso y ancestral de sus cofrad&iacute;as, previo a la crisis que acab&oacute; con muchas de ellas y las sumi&oacute; en el olvido a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Elevado a la categor&iacute;a de mito, el evocador t&iacute;tulo de la Cofrad&iacute;a de Ntro. Padre Jes&uacute;s Nazareno y Ntra. Sra. de la Antigua, Siete Dolores y Compasi&oacute;n ha perdurado hasta nuestros d&iacute;as dejando como legado para el recuerdo del cofrade actual una capilla que anta&ntilde;o le perteneciera (actual sede can&oacute;nica de la hermandad de Montserrat), los bordados de las bambalinas de su palio (en las ca&iacute;das exteriores del actual palio de la Virgen del Valle) e incluso la pervivencia de uno de sus titulares en una corporaci&oacute;n fundada a principios del siglo veinte como lo es la Candelaria, que rescat&oacute; la imagen de Nuestro Padre Jes&uacute;s Nazareno para advocarle<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>de la Salud.</span></span><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/575ae7233a43823e5c90e347f8f56d10o.jpg" /></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">Pero como en numerosas ocasiones ha sucedido, tan grande fue el olvido en el que cay&oacute; la corporaci&oacute;n tras languidecer desde mediados del siglo XVIII hasta su desaparici&oacute;n en el XIX que incluso se lleg&oacute; a olvidar el paradero de su dolorosa titular, Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores. A modo de escueta referencia repetida una y otra vez sin mayor esfuerzo por indagar en el trasfondo de tales afirmaciones, la literatura cofrade sevillana, generalmente de fasc&iacute;culo y te&ntilde;ida de tintes populacheros, nos transmiti&oacute; la idea de que se trataba de una obra de Pedro Rold&aacute;n a mediados del siglo XVII y de que en tiempos goz&oacute; de una devoci&oacute;n comparable y a&uacute;n mayor a la de las m&aacute;s veneradas im&aacute;genes marianas de la actualidad, capitalizando junto al Crucifijo de San Agust&iacute;n las plegarias de la ciudad ( y polarizando a &eacute;sta de paso, extrapolando modelos actuales hasta siglos atr&aacute;s que exacerben el tipismo y lo justifiquen anclando su origen en un pasado m&iacute;tico). Dado que tras la disoluci&oacute;n de la corporaci&oacute;n sus titulares pasaron a la Parroquia de la Magdalena, se identific&oacute; la devocional talla mariana con una meritoria imagen arrodillada y orante de Nuestra Se&ntilde;ora de duros<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>y arcaicos rasgos existente en el mencionado templo hispalense.</span></span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/5f3a1d2a195eca5bf32963b2850da37co.jpg" /><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">Si bien Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores goz&oacute; en tiempos de un innegable peso devocional en la ciudad, se ha mitificado considerablemente y confundido la importancia de la talla con la que realmente posey&oacute; la corporaci&oacute;n que le rend&iacute;a culto, hermandad que podemos asegurar dadas varias referencias hist&oacute;ricas, <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>pose&iacute;a enorme relevancia<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>en gran parte probablemente proveniente de la pertenencia a &eacute;sta de destacados e ilustres miembros de la sociedad sevillana (e incluso espa&ntilde;ola) durante el siglo XVII. Otro punto m&aacute;s de confusi&oacute;n lo a&ntilde;ade el hecho de compartir advocaci&oacute;n con la tambi&eacute;n olvidada imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua Coronada, gran devoci&oacute;n sevillana ante cuya capilla en la catedral sevillana hac&iacute;a estaci&oacute;n de penitencia la corporaci&oacute;n penitencial de la Antigua, Siete Dolores y Compasi&oacute;n el Jueves Santo.</span></span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/4bc325d8e46c84ffe906228b58646d31o.jpg" /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Pero m&aacute;s all&aacute; de la mitificaci&oacute;n que ha sufrido por parte de la literatura cofrade a lo largo del siglo XX, que ha extremado la importancia que<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>de por s&iacute; tuvo, lo que m&aacute;s llamar&aacute; la atenci&oacute;n al lector de este blog es sin duda alguna la identificaci&oacute;n de la imagen que hoy traemos hasta este rinc&oacute;n con las gubias de Pedro Rold&aacute;n, identificaci&oacute;n que a golpe de primera impresi&oacute;n visual se antoja cuanto menos cuarenta a&ntilde;os equivocada en cuanto a lo que nos sugiere la obra contemplada.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>El arcaicismo de sus rasgos, su tr&aacute;gico patetismo y la peculiar manera en que quedan retratadas las vestimentas talladas de la imagen mariana, nos hablan de un gusto en cierta medida poco a la moda sevillana y cuanto menos alejado en sus trazas de las tendencias imperantes en el barroco de mediados del siglo XVII. Resulta mucho m&aacute;s adecuado encuadrar la obra dentro de una ejecutoria m&aacute;s temprana, de principios del siglo XVII y heredera de las formas del siglo anterior. Descartada pues la autor&iacute;a del genial Pedro Rold&aacute;n en esta obra, valoremos la talla desde un punto de vista libre de ideas preconcebidas, para despu&eacute;s hacernos eco de las teor&iacute;as actuales que se&ntilde;alan la posible ubicaci&oacute;n a d&iacute;a de hoy de la mencionada talla del maestro del barroco sevillano.</span></span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/dba5047f338f4e976ca6d72ff8d11f7co.jpg" /><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores es obra de talla completa de aproximadamente un metro y veinte cent&iacute;metros. Mar&iacute;a se arrodilla y dirige la mirada al cielo entrelazando las manos en suplicante oraci&oacute;n, siendo interpretable como la imagen de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima en plegaria a los pies de la Cruz. <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>Llama la atenci&oacute;n la ausencia de peana en la talla, reposando la efigie sobre los pliegues del manto y la saya tallados, que se almohadillan para formar una superficie blanda que aten&uacute;e el impacto de las rodillas contra el suelo. Esta carencia de peana bien puede deberse a su desaparici&oacute;n o sustracci&oacute;n en alg&uacute;n momento pasado, ya que incluso la parte inferior de la imagen aparece seriamente da&ntilde;ada en diversos puntos, pudiendo haber reposado sobre una superficie de material noble a modo de peana (con ornamentos u orfebrer&iacute;a) que le fuera retirada o aprovechada una vez la hermandad cay&oacute; en postraci&oacute;n, siendo posiblemente un a&ntilde;adido posterior a la ejecuci&oacute;n original de la talla. Dentro de la t&oacute;nica arcaicista general, la imagen posee cierto dinamismo: aunque el car&aacute;cter piramidal de la composici&oacute;n est&aacute; marcad&iacute;simo,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la rigidez se aten&uacute;a al quedar la rodilla derecha de la talla m&aacute;s baja que la izquierda, desequilibrando la cadera; <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>al mismo tiempo que la mirada de la imagen se dirige al lado derecho, lleva las manos entrelazadas en oraci&oacute;n levemente a la izquierda de su eje vertical. Esto crea un lev&iacute;simo y casi imperceptible contraposto reforzado por los dos grandes pliegues diagonales de la saya que contribuyen inteligentemente a reforzar la idea, dotando de suave movimiento a la talla. La vestimenta tallada se ejecuta en pliegues poligonales y amplios, algo toscos en el borde del manto. El elegante estofado, notablemente da&ntilde;ado por el tiempo a pesar de las restauraciones, est&aacute; compuesto a base de figuras geom&eacute;tricas circulares que enmarcan motivos florales y quedan enlazados por rosetones cruciformes. <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>El personal&iacute;simo tocado, que cubre todo el rostro, dejando inclusive solo parte de la barbilla al descubierto, se extiende hasta incluso bajo la l&iacute;nea de la cintura y es uno de los aspectos m&aacute;s llamativos e irrepetibles de la imagen. Enmarcando el &oacute;valo del rostro, y el cuello, se arrolla tambi&eacute;n en &eacute;l, extendi&eacute;ndose en pliegues de poco volumen hacia abajo y al lado izquierdo, contrastando con la direcci&oacute;n de la cabeza y la mirada hacia arriba y al lado derecho.<br /></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f97c669f6f15bcb0ba6b6432f062e2f2o.jpg" /><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">Los rasgos enmarcados en el profuso tocado monjil se aperciben sufrientes y avejentados. Los ojos, de mayor tama&ntilde;o que el proporcionalmente adecuado, exaltan la idea de sufrimiento y plegaria al elevarse las pupilas violentamente buscando el cielo en la oraci&oacute;n, hasta quedar parcialmente estas bajo el p&aacute;rpado superior en el arrebato m&iacute;stico. Las largas cejas se elevan notablemente acentuando la direcci&oacute;n de la mirada, sobre una severa y prominente nariz de arcaica ejecuci&oacute;n. El labio inferior se contrae en el dolor dej&aacute;ndonos ver los dientes superiores, mientras el labio superior se crispa asim&eacute;tricamente contribuyendo as&iacute; a la sensaci&oacute;n de patetismo. La barbilla prominente y redondeada sobresale atrevidamente sobre el comienzo del tocado, ayudando junto a la nariz a reforzar la sensaci&oacute;n adusta y venerable de la imagen. Las manos, de mayor tama&ntilde;o que &eacute;l proporcional, se entrecruzan, siendo los dedos de un grosor mayor al habitual en las producciones de gusto sevillano. Las carnaciones p&aacute;lidas y de notable calidad contribuyen a reforzar la imagen de desfallecimiento y agotamiento en su dolor de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima, presentando unos atenuad&iacute;simos frescores que resaltan delicadamente los rasgos faciales.<br /></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/fcb35fe3fec967db5f44f56f07d6b9d9o.jpg" /><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">En 1998 la talla fue acertad&iacute;simamente restaurada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Hist&oacute;rico (IAPH),<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>rescat&aacute;ndola del olvido en el que qued&oacute; sumida en su altar lateral del crucero de la Parroquia de Santa Mar&iacute;a Magdalena, donde permanec&iacute;a en un estado de conservaci&oacute;n ruinoso desde que la hermandad de Santa Cruz decidiera procesionarla a los pies del magistral Cristo de la Misericordia en 1920-21. Fue durante este proceso de restauraci&oacute;n que las populares teor&iacute;as que relacionaban la talla con las gubias de Pedro Rold&aacute;n empezaron a ser desestimadas, opt&aacute;ndose por adelantar la ejecuci&oacute;n de la talla hasta principios del siglo XVII y adjudicando como autor m&aacute;s probable de la obra al jiennense de nacimiento Andr&eacute;s de Ocampo. <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>Si bien la obra que tratamos; por todas sus peculiaridades, la mitificaci&oacute;n sufrida y la imposibilidad de establecer definitivamente la procedencia de la imagen, resulta harto complicada de atribuir (m&aacute;xime dados sus rasgos poco acordes con la est&eacute;tica cl&aacute;sica sevillana); dadas sus similitudes con la imagen mariana del Relieve del Descendimiento de la Parroquia de San Vicente de Sevilla <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>(obra de factura cierta por parte de Andr&eacute;s de Ocampo en 1603 y cuya fotograf&iacute;a en blanco y negro perteneciente a la fototeca de Sevilla se puede ver bajo este p&aacute;rrafo),<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>hacen que sea este el autor m&aacute;s coherentemente relacionable con la obra que tratamos; si bien se trata de una atribuci&oacute;n relativa, provisional y ante la que pueden argumentarse<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>teor&iacute;as contrarias.<br /></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/9a54e9b45f93475b6455705ee88bedceo.jpg" /><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<span style="font-size: medium;"><span style="font-family: andale mono,times;"><span style="color: #ffffff;">A pesar de lo que pueda parecer, el peso e influencia de esta talla a lo largo de la historia se deja notar en la capital hispalense en varias im&aacute;genes que parecen inspirarse abiertamente en la ejecutoria de esta efigie aparentemente poco acorde con los gustos sevillanos, entre ellas una soberbia imagen mariana que puede contemplarse a d&iacute;a de hoy en la Parroquia de San Andr&eacute;s. Tampoco resulta descartable su influencia en algunas composiciones t&iacute;picas del academicista Crist&oacute;bal Ramos. El valor hist&oacute;rico y art&iacute;stico de la an&oacute;nima imagen de principios del XVII que conocemos como Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores de la Parroquia de la Magdalena es inmenso.&nbsp; Mucho tendr&aacute;n que agradecer generaciones futuras a quien decidi&oacute; restaurar y rescatar de la ruina cierta que&nbsp; amenazaba a esta hermosa efigie, dado el completo abandono en que permanec&iacute;a sumida, para que puedan contemplar un pedazo de historia y rezar sus oraciones ante una imagen de Mar&iacute;a Sant&iacute;sima que como tantas otras que no procesionan ni reciben culto a d&iacute;a de hoy por parte de hermandad alguna,&nbsp; no ha de ser ignorada ni olvidada.</span></span></span></span><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;"><br /></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="color: #1f2029;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/d2e9707d0bf8efca87033955b465bd86o.jpg" />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></span></span></span></p><p><span style="font-size: small;"><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <span style="color: #ffffff;">A estas alturas, desmitificada la idea de la pertenencia de esta imagen a las gubias del genial Pedro Rold&aacute;n, cabe preguntarse d&oacute;nde se encuentra en la actualidad la efigie mariana que realiz&oacute; para la corporaci&oacute;n de la Antigua y Siete Dolores. Los estudiosos Antonio Torrej&oacute;n D&iacute;az y Jos&eacute; Lu&iacute;s Romero Torres establecieron una teor&iacute;a seg&uacute;n la cual, esta imagen ser&iacute;a la que en la actualidad se encuentra en un estado de considerable deterioro sobre una mesa de altar en la Parroquia de Santiago de Sevilla. Esta talla de Pedro Rold&aacute;n vendr&iacute;a a sustituir como titular de la corporaci&oacute;n de la Antigua y Siete Dolores a aquella que hemos tratado durante este art&iacute;culo y a la cual los nuevos gustos sevillanos de mediados del siglo XVII obligaron a ser sustituir. No es de extra&ntilde;ar desde luego un desenlace as&iacute; dado lo voluble del gusto&nbsp;hispalense y los destrozos a los que ha sido sometido su patrimonio art&iacute;stico durante los siglos, aun a pesar de la devoci&oacute;n&nbsp; que pudiesen tener sus titulares, bajo la bandera de las modas y los gustos puntuales que han ido surgiendo a lo largo de la historia. Afortunadamente, aunque v&iacute;ctima de ello, la magn&iacute;fica imagen mariana de Nuestra Se&ntilde;ora de la Antigua y Siete Dolores nos ha llegado a la actualidad sin retoques,&nbsp;con el valor de una talla original en&nbsp;toda su pureza. Respecto a&nbsp;la efigie mariana de Pedro Rold&aacute;n que ha sido mencionada, versar&aacute; el siguiente art&iacute;culo de este blog.</span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-family: Calibri; color: #1f2029; font-size: small;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/62a2f3b7ede9aa7d8983b301ac0cd2e0o.jpg" />&nbsp;</span></p><span style="line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; font-size: 11pt; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-theme-font: minor-fareast; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #ffffff;"><span style="font-size: medium;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span>]]></description>            <pubDate>Wed, 02 Sep 2009 12:41:01 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Santísimo Cristo del Perdón (Alcalá de Guadaíra)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/12/00019-santisimo-cristo-del-perdon-alcala-de-guadaira.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><img src="http://fotos.subefotos.com/ac28d87af6af33caa8cace8483ae81e4o.jpg" /><br /><br /><span style="color: #ffffff;">Qui&eacute;n estas l&iacute;neas escribe, como bien habr&aacute; podido averiguar el lector m&aacute;s o menos frecuente de los art&iacute;culos que en este blog se exponen, es nativo de la localidad sevillana de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra. Llegado un momento, sab&iacute;a que me encontrar&iacute;a ante la nada sencilla tarea de seleccionar entre las obras que reciben culto en mi localidad una talla que mostrar a trav&eacute;s de esta ventana virtual y que, m&aacute;s all&aacute; de una filiaci&oacute;n devocional basada en mi pertenencia a una corporaci&oacute;n, resultara plena de personalidad y caracter&iacute;sticas &uacute;nicas que le otorgaran especial valor, peculiar singularidad e inter&eacute;s. En lugar de conducir la mirada del lector hacia una obra de nuestro entra&ntilde;able maestro oriundo Manuel Pineda Calder&oacute;n, autor de varias tallas hacia quien servidor profesa la mayor de sus devociones, y cuyas imaginer&iacute;a compone el gran grueso de la obra procesional alcalare&ntilde;a; dejando a un lado obras de autores como Manuel Mi&ntilde;arro L&oacute;pez o Antonio Illanes Rodr&iacute;guez, por cuyo magisterio servidor profesa aut&eacute;ntica veneraci&oacute;n, decid&iacute; comenzar el paseo virtual por mi localidad natal a trav&eacute;s de la talla del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n, obra de Augusto Morilla Delgado, la imagen m&aacute;s cercana a mi residencia, estando establecida la corporaci&oacute;n que le da culto en la parroquia de mi collaci&oacute;n.</span><br /></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/34c1f3765343d3dc7145ab2952e46079o.jpg" /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;"> </span></span></span></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="color: #ffffff;">La hermandad alcalare&ntilde;a de El Perd&oacute;n reside can&oacute;nicamente en la Parroquia de la Inmaculada Concepci&oacute;n, realizando su estaci&oacute;n de penitencia el Martes Santo. M&aacute;s all&aacute; de la eterna coletilla de &ldquo;joven corporaci&oacute;n&rdquo; que se ha usado durante a&ntilde;os como apelativo hacia la hermandad del barrio de &ldquo;El Instituto&rdquo;, con casi ya veintitr&eacute;s a&ntilde;os desde su aprobaci&oacute;n como Hermandad de Penitencia y perfectamente asentada y despojada de la juventud relativa que le confer&iacute;a el ser la &uacute;ltima de las hermandades alcalare&ntilde;as fundadas, titulaci&oacute;n esta que todos esperamos pronto pase a honrar otra joven corporaci&oacute;n cuya gestaci&oacute;n se haya ya pr&aacute;cticamente completa para su aprobaci&oacute;n oficial, afronta el futuro con un afianzado presente y una progresiva mejora de su patrimonio. En el primer paso de la corporaci&oacute;n e iluminado por candelabros de guardabrisas (anteriormente por hachones) procesiona la imagen del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n, imagen que traemos hoy hasta estas l&iacute;neas, acompa&ntilde;ado por agrupaci&oacute;n musical. Tras el procesiona Nuestra Se&ntilde;ora de las Angustias, obra al igual que el titular de don Augusto Morilla Delgado, bajo palio de caj&oacute;n y con el acompa&ntilde;amiento musical de una banda de m&uacute;sica.<br /><br /></span></span></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><img src="http://fotos.subefotos.com/ab5294e9eaa9232ed448916ec10a68a2o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">En 1976 se encarga la talla del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n por parte de la corporaci&oacute;n alcalare&ntilde;a, que viv&iacute;a tiempos dif&iacute;ciles y hab&iacute;a de superar complicadas situaciones desde su mismo origen, al joven escultor Augusto Morilla Delgado, cuyo taller se encontraba en Triana. No fueron menos complicadas a&uacute;n las situaciones que el maestro vivi&oacute; hasta que la talla pudo ser finalmente bendecida en 1979. Un grave accidente sufrido por el escultor en los Astilleros de Sevilla mientras trabajaba casi le cuesta la vida y le dejar&iacute;a secuelas, lo cual retras&oacute; considerablemente la ejecuci&oacute;n de la talla. En pleno proceso de recuperaci&oacute;n, Morilla plasm&oacute; sin duda todo su dolor con la fuerza de quien sale de una profunda hondonada vital sobre la madera de un cipr&eacute;s procedente del cementerio de Castilleja de la Cuesta, donada por el due&ntilde;o de un aserradero en memoria de su hijo fallecido. Circunstancias tan dolorosas sin duda contribuyeron para que el magisterio de Augusto Morilla se plasmase sobre la madera con toda la crudeza y personalidad que desborda la obra que tratamos.<br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/efc847574e1c3c21d853fa1a3d9ff9c8o.jpg" /><br /></span></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Se ha usado a lo largo del art&iacute;culo el t&eacute;rmino &ldquo;escultor&rdquo; al referirnos a la figura de Augusto Morilla Delgado y no el de &ldquo;imaginero&rdquo; como en art&iacute;culos anteriores hemos empleado con asiduidad al referirnos a los maestros de la gubia. No es un mero desliz, ya que al hablar del autor de este Cristo del Perd&oacute;n hablamos precisamente de un escultor en el sentido puro del t&eacute;rmino, ya que la obra de Morilla no se circunscribe expresamente a la ejecuci&oacute;n de imaginer&iacute;a de car&aacute;cter religiosa como principal producci&oacute;n de su taller, si no que abunda en la escultura de car&aacute;cter profano pudiendo incluso contemplarse algunas de sus obras en el callejero sevillano en forma de monumento estatuario, alejando al autor de la figura de un imaginero vinculado expresamente a las cofrad&iacute;as y la producci&oacute;n devocional. Este car&aacute;cter queda notablemente reflejado en los rasgos del Sant&iacute;simo Cristo del Perd&oacute;n, imagen que a primer golpe de vista escapa de la ortodoxia habitual (y en ocasiones altamente perjudicial) que satura la producci&oacute;n de la imaginer&iacute;a contempor&aacute;nea, rompiendo con c&aacute;nones muy establecidos y reiterados en este &aacute;mbito. La cabeza, de rasgos poco comunes y alejada de tipismos, el sudario que huye del neobarroco imperante y el realismo y naturalidad que desprende una primera contemplaci&oacute;n de la obra son claros rasgos identificativos que la alejan de una ejecutoria cl&aacute;sica.<br /></span></span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/401ae604df3d0fd4ed8b49e8c1c36740o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La talla, de grandes dimensiones (m&aacute;s de 1&rsquo;90 metros), clava su mirada en el cielo, expirando como se hace notar que fue encargada a su autor, o bien perdonando como la advocaci&oacute;n de la obra nos sugiere y a servidor siempre le result&oacute; una opci&oacute;n m&aacute;s valida (y menos empleada). La testa se gira hacia la izquierda reposando sobre el hombro, presentando el pelo m&aacute;s corto de lo habitual, apelmazado y pegado al cr&aacute;neo, cayendo sobre la espalda en corta melena. La barba es m&aacute;s rala de lo usual en las representaciones de Ntro. Se&ntilde;or y sin acabar en ca&iacute;da b&iacute;fida como es frecuente. Los p&oacute;mulos muy salientes y la nariz prominente junto a la tonalidad aceitunada de las carnaciones, nos componen unos rasgos hebraicos muy naturales. Los grandes ojos reclaman la atenci&oacute;n del fiel y se clavan en mirada de s&uacute;plica a los cielos. La boca se abre en ademan casi desencajado de dolor. El rostro en general transmite una profunda sensaci&oacute;n de patetismo y sufrimiento, m&aacute;s algo en el conjunto y en la mirada especialmente, la dotan de una espiritualidad y trascendencia que nos habla del car&aacute;cter divino del hombre que contemplamos crucificado.<br /></span></span></span><br />&nbsp;<img src="http://fotos.subefotos.com/b651d675c06622677d09d2187478f5aao.jpg" /><br /></span></span></span><span style="font-family: verdana,geneva;"><br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La anatom&iacute;a es de caracter&iacute;sticas naturales, realista y sin absurdos excesos,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>alejada de toda idealizaci&oacute;n o realce muscular que solo suele conducir a una sobredimensi&oacute;n de la masa muscular, error frecuente en nuestros d&iacute;as y que lleva a transmitir una imagen poco adecuada y una idea antinatural de las obras. El fiel se identifica perfectamente con la talla gracias a esta naturalidad anat&oacute;mica ayud&aacute;ndole a imbuirse en el dolor y el sufrimiento que esta le comunica, reflejado en la tensi&oacute;n de todos los miembros y en unas heridas magistralmente plasmadas, de gran crueldad, toda su comunicaci&oacute;n. Las heridas de los clavos sit&uacute;an una vez m&aacute;s a Morilla como escultor m&aacute;s que como imaginero, al ubicar los clavos que fijan los brazos a la cruz en la articulaci&oacute;n de la mu&ntilde;eca, y no en las palmas de las manos, sin olvidar que la obra fue ejecutada a finales de los a&ntilde;os setenta, no como ejemplos m&aacute;s actuales. Las manos se crispan en adem&aacute;n de agon&iacute;a y parecen querer aferrarse al mism&iacute;simo aire, buscando un apoyo en la cruel tortura. Las mu&ntilde;ecas se desgarran dram&aacute;ticamente, los tendones se tensan y la sangre corre a borbotones, aunque no basa el patetismo general que desprende la talla su transmisi&oacute;n precisamente en la abundancia sanguinolenta, ya que esta solo corre en finos hilos ocasionales y est&aacute; eso si presente con toda crudeza en las heridas. El clavo de los pies est&aacute; m&aacute;s separado del madero horizontal de la cruz de lo frecuente, provocando una gran ca&iacute;da en el madero y mayor verticalidad de los brazos, que transmite sensaci&oacute;n de angustia y agon&iacute;a. La espalda queda pegada a la cruz. Las rodillas presentan leves escoriaciones fruto de las ca&iacute;das en el camino del calvario, con hemorragia. El sudario de tela engomada es peculiar, de gran personalidad y sucinto, dejando ver a la perfecci&oacute;n todo el trabajo realizado en la anatom&iacute;a y anud&aacute;ndose al lado derecho de la talla con una mo&ntilde;a, pendiendo un pliegue que parece ser la &uacute;nica peque&ntilde;a concesi&oacute;n al neobarroco que se permite el artista. Sobre la pierna izquierda cae la cuerda que anuda el sudario en dos vueltas, descarnada y gruesa, pareciendo querer herir y magullar la carne y a la vez creando sensaci&oacute;n de inestabilidad, dejando al descubierto todo el muslo y la nalga de la imagen, cual si pareciera caerse proporcionando cierto dinamismo. Fue retocado este sudario en alguna ocasi&oacute;n por el autor bajo deseo de la hermandad. La policrom&iacute;a, en la l&iacute;nea del autor, es de carnaciones oliv&aacute;ceas teniendo su principal valor en el retrato notoriamente verista y muy conseguido de los regueros sanguinolentos, una de las grandes virtudes de Augusto Morilla.</span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt; text-indent: 35.4pt;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/415532f037bee1c2e3cb479dcad1faa4o.jpg" /><br /><br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Transmisi&oacute;n. Es un t&eacute;rmino que he empleado y reiterado conscientemente con asiduidad a lo largo de todo el art&iacute;culo. Es esta sin duda la gran caracter&iacute;stica de la obra, su capacidad de transmitir, su incapacidad para dejar indiferente al mero espectador o al fiel. Desgraciadamente es tambi&eacute;n su gran problema y el de su autor en unos tiempos en que el cofrade medio y el p&uacute;blico objetivo de una imagen caracter&iacute;sticas solo busca tipismo, belleza, clasicismo (mal entendido) y una copia inspirada en modelos precedentes que ya conoce y hacia los cuales no tiene que realizar el esfuerzo de comprender y procesar, simplemente contemplar y rodearlos de aditamentos y folklore que lo ensalcen. Mientras la obra t&iacute;pica (hasta el hartazgo) que podemos contemplar durante el siglo veinte y hasta la fecha cae en la inexpresividad y la incapacidad de darnos nada m&aacute;s que un mensaje visual carente de sensaciones, obras como el Cristo del Perd&oacute;n nos conmueven y soliviantan, nos logran dar un mensaje y tambi&eacute;n, porque no decirlo: nos provocan. Se ha comentado mucho en mi localidad, Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra, que este crucificado es una obra que te gusta o no te gusta, que amas u odias. En parte puedo estar de acuerdo. Es una obra osada, que busca no pasar inadvertida y posee una enorme personalidad, lo cual no todo el mundo est&aacute; dispuesto a asumir. En una &eacute;poca en la que como en todas, las modas y el producto f&aacute;cil y sencillo impera dada la pereza intelectual que nos envuelve y la incapacidad de desarrollar unos criterio propios<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>que no vengan ya digeridos para su consumo directo, no me extra&ntilde;a que una talla con tantas peculiaridades resulte rechazada por muchos, pues no se acomoda a lo f&aacute;cil, a lo asumido: requiere un esfuerzo personal y una meditaci&oacute;n que no se est&aacute; dispuesto a realizar. Para servidor, arte es y en especial en cuanto a la escultura la capacidad de transmitir una sensaci&oacute;n o un mensaje dentro de unos aspectos formales desarrollados y elaborados. Augusto Morilla realiz&oacute; un Cristo correct&iacute;simo en sus aspectos formales (y devocionales) en el que con un solo golpe de vista, nos imbuimos de sensaciones y nos conmovemos, no recibimos tan solo un mero est&iacute;mulo visual bello y carente de mensaje. Es por esto que admiro a esta obra y a su autor, quien sin duda no ha recibido las oportunidades que merece por el mero hecho de permanecer fiel a s&iacute; mismo, no dejarse influir por los deseos en forma de ordenes<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>veladas que suelen guiar los encargos de un titular por parte de una corporaci&oacute;n. Augusto parece decirnos: &ldquo;este es mi arte, y puede gustarte o no, pero es mi arte y no voy a rebajarme a realizar aquello que no siento, que no creo correcto&rdquo;. No enga&ntilde;a a nadie, es fiel a sus principios y reclama contemplando obras as&iacute; nuevas oportunidades dadas por mentes capaces de comprender a este Cristo que &eacute;l nos muestra. Personalmente admiro este planteamiento, a su autor y aprecio en su justa medida esta talla, sintiendo gran devoci&oacute;n adem&aacute;s por ella, pero por encima de todo entiendo y valoro m&aacute;s all&aacute; de lo espiritual qu&eacute; es este Cristo del Perd&oacute;n que muchas obras no son: es ARTE.</span><br /></span></span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-theme-font: minor-fareast; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="font-family: verdana,geneva;"><img src="http://fotos.subefotos.com/347388b911e86994883b6033223423a2o.jpg" /><br /><br /><span style="font-family: times new roman,times;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Rogelio Rubio Segura</span></span></span></span></span></p>]]></description>            <pubDate>Thu, 25 Dec 2008 19:40:48 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Santísimo Cristo de la Salud (Los Palacios y Villafranca)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/10/00018-santisimo-cristo-de-la-salud-los-palacios-y-villafranca.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; color: #1f2029; font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/d5c1f0c9c33dfac97b56476ffad3ecf4o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La imaginer&iacute;a no procesional desgraciadamente por la idiosincrasia propia de nuestra tierra tiende a quedar ignorada y falta de atenci&oacute;n en m&uacute;ltiples facetas, no solo careciendo de cultos reglados en muchos casos hacia tallas bendecidas y expuestas al culto p&uacute;blico, sino en el descuido y abandono absoluto en el debido decoro en cuanto a su exhibici&oacute;n y conservaci&oacute;n, llegando a contemplarse casos que claman al cielo por la desidia e ignorancia mostrada en el maltrato dado a geniales obras de arte dispersas por nuestra geograf&iacute;a y que por desgracia carecen de el car&aacute;cter amparador que suelen (aunque no siempre) brindar las hermandades hacia sus sagrados titulares. No ocurre as&iacute; afortunadamente en el caso del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud, obra no procesional que podemos contemplar en la Parroquia de Santa Mar&iacute;a la Blanca de la sevillana villa de Los Palacios.</span></span><br /></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/8d52e29a323d4949a40ae66ef0f5cf44o.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /></span></span><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La interesante talla de crucificado que podemos contemplar en las fotograf&iacute;as que ilustran este art&iacute;culo no solo se encuentra en un aceptable estado de conservaci&oacute;n, sino que afortunadamente posee su culto propio, realizando inclusive un viacrucis por las calles de la localidad el primer viernes de cuaresma que supone todo un acto de iniciaci&oacute;n de los d&iacute;as m&aacute;s importantes del a&ntilde;o para los cofrades. Dicho viacrucis vino a realizarse en 2007 sobre un peque&ntilde;o paso portado por costaleros, en silencio, pero quiz&aacute; dado que el mero hecho de realizar la salida de este modo restaba car&aacute;cter y en cierta medida seriedad al acto, dado los peque&ntilde;os excesos dif&iacute;cilmente controlables que los hombres del costal y el equipo de mando de las andas dejaron patentes en dicha ocasi&oacute;n, ha continuado realiz&aacute;ndose a la manera tradicional en 2008, portada la imagen sobre los hombros de los fieles, resultando el acto m&aacute;s &iacute;ntimo y con mayor recogimiento.</span></span><br /></span></span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/552ae6588346b100d9c030b8e6a76aado.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /><span style="color: #ffffff;">La interesante talla es una obra an&oacute;nima atribuida a la escuela granadina a finales del siglo XVI o principios del XVII, optando quien estas l&iacute;neas redacta por la opci&oacute;n de principios de 1600 como la m&aacute;s adecuada para su dataci&oacute;n.</span><br /></span> </span></span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f9c0fccc9a7c15475722959a3818d870o.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /><span style="color: #ffffff;">La imagen est&aacute; aparentemente creada como obra para retablo (y particularmente creo que para presidir el crucero) no con fines procesionales. Muestra los ojos entreabiertos, al igual que la boca, que no presenta los dientes tallados, aunque si la lengua. El bigote se presenta&nbsp; partido y policromo, sin relieve, separado de la barba b&iacute;fida que parte de un mech&oacute;n central que se despliega, detalles estos muy del gusto de la escuela granadina, al igual que los acusados rasgos hebraicos del rostro, de facciones afiladas. El pelo se divide en dos mitades por una raya central, pasando parte de la mitad izquierda en rizado bucle sobre la oreja que queda descubierta.</span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/65160919e27e8066fa613189a14ff191o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">La anatom&iacute;a, bien proporcionada y de gran correcci&oacute;n, resulta dulce y poco cruenta. La ca&iacute;da del cuerpo por el peso en el madero est&aacute; muy matizada, quedando los brazos de la talla casi paralelos al STIPES (madero horizontal de la cruz) y la espalda completamente alineada con el PATIBULUM (palo vertical). Esto nos habla de un cuerpo con bastante tiempo pasado desde su defunci&oacute;n. Destaca eso s&iacute; la potente musculatura del antebrazo, notablemente m&aacute;s desarrollado que el brazo. La funci&oacute;n de expresar la ca&iacute;da del cuerpo en la cruz queda supeditada a la cabeza, que cae sobre el lado derecho hasta que la barbilla toca el pecho. El sudario muestra una ejecutoria aunque correcta, notablemente m&aacute;s tosca que el resto de la imagen, pudiendo ser su elaboraci&oacute;n posterior a la original de la obra.</span></span> <br /></span></span></span><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f060c3ba420178c2ef2a8a66db14f932o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Si el canon en cuanto a la faceta escult&oacute;rica de la obra nos transmite dulzura y serenidad en l&iacute;neas generales, es en la policrom&iacute;a donde se pone el acento a la crueldad del maltrato sufrido por el Redentor, y es este uno de los aspectos sin duda m&aacute;s encomiables de la escuela granadina. Las l&iacute;vidas carnaciones del cuerpo poseen una textura casi palpable, &ldquo;porosa&rdquo; por definirla en alguna manera y cuasi producto de sobreponer capa sobre capa hasta obtener un resultado de notorio verismo, con una sensaci&oacute;n de pintura en acuarela que dota a la obra de una enorme personalidad. La muerte del cuerpo se nos transmite amen de en la lividez general, en los ojos hinchados y amoratados, al igual que los labios sin sangre que les de color. De la herida del costado y las de los clavos manan regueros de sangre retratados con notable destreza en regueros amplios matizados por peque&ntilde;as profusiones. La frente aparece surcada de peque&ntilde;os regueros producidos por las heridas de la corona de espinas, que no aparece coronando la testa ni sus heridas tienen reflejo escult&oacute;rico. El hombro derecho herido y sangrante parece indicarnos el lugar sobre el Jes&uacute;s port&oacute; la cruz; las rodillas laceradas, sangrantes y con notable hematoma alrededor de las escoriaciones nos hablan de las tres ca&iacute;das camino del G&oacute;lgota. Sobre el p&oacute;mulo izquierdo se aprecia un morat&oacute;n producto del golpe recibido en la Casa de An&aacute;s. La espalda apenas aparece lacerada por los latigazos recibidos durante la flagelaci&oacute;n, y su detallismo tanto pol&iacute;cromo como escult&oacute;rico es notablemente inferior, detalle este que nos habla de su probable origen como imagen de retablo. Sobre las costillas marcadas bajo el pecho aparecen dos notorias manchas verdes que nos hablan de una muerte por asfixia, secundadas por las apreciables en el rostro: todo un detalle de genialidad de la obra.</span></span><br /></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/f6865ffa4fc927a56a84d75f76983993o.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /></span></span><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Esta exquisita combinaci&oacute;n entre dulzura y crudeza es la que dota a la talla de una est&eacute;tica venerable y piadosa que sin duda atrae al fiel y su oraci&oacute;n, prop&oacute;sito final de una obra religiosa. Sus ojos entreabiertos se clavan en el devoto que se acerca al pi&eacute; de la cruz, resultando entra&ntilde;able gracias a la serenidad de su anatom&iacute;a y armon&iacute;a del rostro, mas la crudeza de su lividez y el amoratamiento de los labios y p&aacute;rpados, sumados a la sanguinolencia del tormento (sin excesos que sobrecojan) transmiten la idea de una muerte cierta que produce un apiadamiento en la imagen de Jes&uacute;s Crucificado de manera efectiva y plausible, haci&eacute;ndole objeto de la oraci&oacute;n. Sublime combinaci&oacute;n que habr&aacute; conseguido durante siglos que cientos de miradas se claven en estos ojos de mirada vidriosa y perdida.</span></span></span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/6c07efb0790a9c8b02b4ec9bf5d88a4fo.jpg" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /><span style="color: #ffffff;">La imagen presenta algunos repintes, especialmente apreciables en la zona de las piernas, aunque el aspecto general de obra es de una muy buena conservaci&oacute;n. Ha de confesarles servidor que se trata &eacute;sta de una de las tallas que me despiertan mayor cari&ntilde;o y se me hacen m&aacute;s entra&ntilde;ables, gener&aacute;ndome una c&aacute;lida sensaci&oacute;n de proximidad gracias a los detalles descritos que sin duda su genial autor, cuyo nombre nos es por desgracia desconocido, plasm&oacute; para conseguir transmitirnos su idea de Cristo. Felicidades sean dadas a los responsables de que cada a&ntilde;o pueda realizar su viacrucis por las calles de Los Palacios,&nbsp; suponiendo todo un anuncio de cuaresma al que asistir sin falta para preparar el esp&iacute;ritu para esta cuenta atr&aacute;s de d&iacute;as que tanto hemos deseado llegara durante todo un a&ntilde;o.</span><br /></span><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/09ebb81924d11a222470771daa4723d7o.jpg" /></span></span></span></p><span style="font-size: 11pt; line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-theme-font: minor-fareast; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-theme-font: minor-bidi; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;"><span style="color: #1f2029;"><span style="font-size: medium;"><span style="color: #ffffff;">Rogelio Rubio Segura</span></span><br /><br /><br /><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/9f0fc45d97447425bf20d0a667f2b63fo.jpg" /></span></span>]]></description>            <pubDate>Mon, 27 Oct 2008 20:34:59 +0100</pubDate>        </item>        <item>            <title>Santísimo Cristo Yacente (Coria del Río)</title>            <link>http://pasionygubia.blogcindario.com/2008/09/00017-santisimo-cristo-yacente-coria-del-rio.html</link>            <description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><img src="http://fotos.subefotos.com/439c11170058d4d7ebc713437d8ca997o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">El Viernes Santo la localidad aljarafe&ntilde;a de Coria del R&iacute;o puede preciarse de ver procesionar por sus calles una de las obras maestras del gran imaginero carmonense Francisco Buiza Fern&aacute;ndez.</span><br /></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img height="640" src="http://fotos.subefotos.com/594a93cd9ec36bd2b38e150f7d337d27o.jpg" width="480" /><br /><span style="font-size: medium;"><br /></span></span><span style="font-size: medium;">En una urna de orfebrer&iacute;a plateada sobre andas en caoba con aplicaciones en plata, obra del taller de Guzm&aacute;n Bejarano e iluminado el conjunto por cuatro hachones, podemos contemplar la impactante y desgarradora imagen del Sant&iacute;simo Cristo Yacente. Tras el procesiona Nuestra Se&ntilde;ora de la Soledad Coronada, obra ejecutada a finales del siglo XVI o principios del XVII siguiendo el canon de hieratismo y frontalidad t&iacute;picos en la iconograf&iacute;a, siendo intervenida por Castillo Lastrucci tras la Guerra Civil y que es foco devocional de esta hermandad servita de origen marinero que reside en la Capilla de la Soledad. Posee la corporaci&oacute;n imagen de Jes&uacute;s Resucitado ejecutada por Jos&eacute; Lu&iacute;s Peyr&eacute; en 1944, profundamente reformada y adaptada a sus postulados est&eacute;ticos por Francisco Buiza, la cual procesiona el Domingo de Resurrecci&oacute;n siendo tambi&eacute;n acompa&ntilde;ado por la imagen de la Virgen de la Soledad.</span><br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/13192e779771409bf10e36ff67e54e87o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-size: medium;">Tras rendir culto a una imagen seriada de Talleres Olot y que vino a sustituir a una efigie de yacente articulado notablemente deteriorada por el tiempo, la corporaci&oacute;n coriana decidi&oacute; encargar la factura de su titular al carmonense Francisco Buiza Fern&aacute;ndez, quien realiz&oacute; en 1972 la actual talla que traemos hoy hasta las l&iacute;neas de este blog. Estamos ante una de las im&aacute;genes m&aacute;s destacables dentro de la ya de por si interesante producci&oacute;n del imaginero natural de Carmona Francisco Buiza. La talla (de gran tama&ntilde;o) encaja dentro del canon habitual de grandiosidad aplicada por su autor, inspirado directamente del seguimiento que realizaba de las obras del barroco cl&aacute;sico sevillano y en especial de la obra de Juan de Mesa, a su vez heredera de los modelos castellanos (en especial los de Gregorio Fern&aacute;ndez).</span><br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/6badbef57a787bfa8aafbdc6dc2635d1o.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-size: medium;">La imagen busca provocar en el espectador un impacto directo desde el primer golpe de vista, huyendo de toda sutilidad. La grandiosidad de sus rasgos y la rotundidad de su trazado sobrecogen, todo ello enmarcado dentro de un conjunto en el que prima el patetismo y la crudeza de la muerte en su aspecto m&aacute;s f&iacute;sico. Un marcado rigor mortis preside toda la composici&oacute;n, record&aacute;ndonos los tormentos de la cruz no solo en las llagas de las manos y pies (cruzado el brazo derecho sobre el abdomen, exponiendo as&iacute; de una manera m&aacute;s clara ante el espectador la cruel tortura y la sangr&iacute;a provocada en la profusi&oacute;n que ha brotado de la herida y a&uacute;n se deja contemplar), sino tambi&eacute;n en la posici&oacute;n r&iacute;gida de todo el cuerpo que aun recuerda a la adoptada en el madero con la flexi&oacute;n de las rodillas y la inclinaci&oacute;n convergente de estas, que rememora como ambas piernas se cruzaron una sobre otra en la Santa Cruz. El gran n&uacute;mero de magulladuras y golpes evocan la flagelaci&oacute;n de Nuestro Se&ntilde;or, as&iacute; como destaca la tumefacci&oacute;n e inflamaci&oacute;n sobre el hombro derecho que nos sugiere el peso de la cruz con que carg&oacute;, curiosamente ubicada en este hombro y no en el izquierdo sobre el que suelen portar la cruz por razones est&eacute;ticas las tallas procesionales andaluzas.</span><br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 10pt;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Calibri;"><span style="mso-tab-count: 1;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/25d3130e096716c097275c31c5e7732fo.jpg" /><br /><br /></span><span style="font-size: medium;">Pero la religiosidad andaluza entiende la muerte dentro de la vida que nos regal&oacute; el Divino Salvador. As&iacute; como contraste a todos estos rasgos mortales, la talla acusa un agarrotamiento muscular intenso: cada m&uacute;sculo de la poderosa anatom&iacute;a del yacente parece estar en tensi&oacute;n, inclusive la mano que sobre el abdomen se cruza parece aferrarse bien a la vida, bien al clavo del tormento y se crispa en un gesto de estertor de sobrecogedora est&eacute;tica.</span><br /></span></span><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/5114dc15816b0d1fac3c8fd57508d42ao.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">La talla destaca entre la obra de Buiza por su dinamismo dentro de la acusada rigidez vertical que imprim&iacute;a el carmonense a sus im&aacute;genes en un intento de b&uacute;squeda del impacto y la grandiosidad. Un leve contraposto provocado al adelantarse levemente la pierna izquierda sobre la derecha (debido al rigor mortis impreso en la cruz) desequilibra la cadera y provoca la inclinaci&oacute;n en forma de &ldquo;S&rdquo; atenuada de la obra, lo cual a&ntilde;ade vivacidad al fatuo conjunto, acentuado con la inclinaci&oacute;n del busto a la derecha y la mano posada sobre el abdomen. La cabeza se vuelve hacia el espectador, bajo el principio de su ca&iacute;da tras el estertor final en la cruz y el rigor mortis posterior, pero empleando este detalle como eficaz recurso que hace que los ojos semiabiertos de la talla se fijen en el espectador sobrecogi&eacute;ndole y ayudando a la contemplaci&oacute;n de su semblante tanto en la capilla como sobre la urna procesional. La cabellera completamente desplegada al lado derecho de la testa, as&iacute; como el sudario a su vez desplegado (y atado por una basta soga de rudo material que parece lacerar aun m&aacute;s la piel del cad&aacute;ver) ayudan a aumentar la sensaci&oacute;n de colosalismo y grandiosidad.</span><br /></span><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/64f2a853245232d903aa59b235b40e13o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">La policrom&iacute;a dota a la talla de un tono de piel marfile&ntilde;o y cadav&eacute;rico, pero &eacute;ste resulta apenas apreciable dada la gran profusi&oacute;n sanguinolenta que brota de cada llaga y herida, as&iacute; como el gran n&uacute;mero de magulladuras con las que Buiza dot&oacute; a la imagen. Est&aacute;n presentes eso si como rasgos con frecuencia empleados por el autor los habituales frescores con que policroma articulaciones as&iacute; como p&oacute;mulos y arcos ciliares, dotando as&iacute; a la obra de carnosidad y p&aacute;lpito vital que parecen contradecir las letales llagas retratadas con toda crudeza, en especial la herida del costado provocada por la lanzada, de la cual brota un sanguinolento manantial de vida en la muerte. Los labios se contraen y dejan ver los dientes tallados en un gesto de inmenso dolor ante la rigidez mandibular. Buiza vuelve a emplear uno de sus recursos m&aacute;s habituales retratando oscuras capas de suciedad arrastradas por el sudor y acumuladas entre los pliegues de los paquetes musculares, resaltando as&iacute; la poderosa anatom&iacute;a y provocando un forzado claroscuro que tan buenos resultados ha dado en su obra. Todo en<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la talla parece querernos decir que este hombre se aferra a la vida por todos nosotros, que es Salvador de la humanidad y resucitar&aacute;, a la vez que las letales heridas se nos muestran con total crudeza y realismo acompa&ntilde;adas de rasgos inequ&iacute;vocamente funestos como el acusado rigor mortis, la contracci&oacute;n del vientre y la planitud de las palmas de los pies act&uacute;an como indicador infalible de la muerte del var&oacute;n que contemplamos.</span><br /></span><span style="font-size: small; font-family: Calibri;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/97b8e18bd372ca8f631117bbed792369o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">En todo caso, estamos ante una de las obras cumbres de su autor, una de las m&aacute;s destacadas tallas en la iconograf&iacute;a de Yacente dentro de nuestra provincia, as&iacute; como un simulacro que se acerca m&aacute;s a los yacentes castellanos (en especial de Gregorio Fern&aacute;ndez) que a la obra de Juan de Mesa (qui&eacute;n tambi&eacute;n encontr&oacute; su inspiraci&oacute;n en el castellano). Dada la reconocida inspiraci&oacute;n del propio autor Francisco Buiza en obras ya existentes, as&iacute; como estampas y libros de arte que sus amistades le suministraban, no resulta este hecho ni mucho menos descartable. Sea pues reconocida esta excelsa y portentosa efigie de yacente<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>entre las mejores obras del maestro junto a la Coronaci&oacute;n de Espinas de C&oacute;rdoba y crucificados como el de la Vera Cruz de Pilas, la Sangre de Sevilla o el que preside en la actualidad el altar de la Parroquia de San Diego de Alcal&aacute; (barrio de El Plantinar, Sevilla).</span><br /></span></p><span style="line-height: 115%; font-family: &quot;Calibri&quot;,&quot;sans-serif&quot;;"><br /><img src="http://fotos.subefotos.com/b7582eab240330977957aeb7dcbb5f95o.jpg" /><br /><br /><span style="font-size: medium;">Rogelio Rubio Segura</span></span>]]></description>            <pubDate>Mon, 08 Sep 2008 12:48:27 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>