Viernes, 22 de febrero de 2008



La magnífica obra que podemos contemplar sobre estas líneas puede visitarse en la Parroquia carmonense de San Pedro, sita extramuros en la cercanía de la Puerta de Sevilla de la monumental e irrepetible localidad sevillana. Pertenece a la corporación de la Humildad que procesiona en la tarde del Viernes Santo, mostrándose la imagen sin ningún acompañamiento sobre andas doradas. En el segundo paso de la corporación procesiona la imagen de la Virgen de los Dolores, obra al igual que este impresionante Cristo atribuida a las gubias del genial José Montes de Oca.




La efigie es de autoría anónima del siglo XVIII, atribuyéndose con aparente acierto a las gubias de José Montes de Oca, quien la realizaría alrededor de la tercera década del siglo. Posee un semblante de bellas facciones y meditabunda mirada, que parece desde su altar clavarse en el espectador, denotando un profundo cansancio y abatimiento fruto de las torturas sufridas en el duro camino hacia el Monte Calvario. Acentuando aún más la sensación de agotamiento, la espalda se inclina notablemente hacia delante, reposando el peso del cuerpo sobre el codo apoyado en la rodilla, cual si no pudiese sostener el propio torso por falta de fuerzas, mientras el otro brazo cae laxo y sin tensión sobre el regazo, aunque con la mano aún agarrotada cual si sostuviese la cruz. El cuerpo aparece surcado de numerosas laceraciones que dan un toque aún más dramático a la escena, abundando la plasmación de regueros sanguinolentos (de gran verismo) fruto de los azotes y las magulladuras sufridas en la Vía Dolorosa. El conjunto descansa sobre un montículo rocoso, acentuado en el paso procesional por una continuidad de éste de grandes dimensiones sobre el que se deposita la peana de la efigie. Como detalle curioso, quizá para aumentar aún más si cabe lo descarnado de la escena, la imagen de Cristo reposa el dedo pulgar del pie derecho sobre una pequeña piedra en incómodo apoyo.

Rogelio Rubio Segura


Publicado por cautivoservita @ 11:22  | Siglo XVIII
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